Dicen que la foto no está hecha en Teherán, sino en Canadá. Y quienes lo dicen deben creerse ungidos de un poder sobrenatural que les protege de que los demás creamos que son unos imbéciles redomados. La cuestión es otra muy distinta. En Irán, las protestas y el grito, ahora ya no sordo, de las mujeres que reclaman su libertad, sus derechos, ya no hay quien lo pare. Hay que ser muy valiente, muchísimo, para salir a la calle a reclamar lo que por tu condición de ser humano te corresponde. El derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad. Las protestas de las mujeres iraníes descubriendo su pelo, desafiando a la policía de la moral, es de una contundencia aplastante, por las que vienen jugándose la vida desde hace mucho tiempo. Son mujeres fuertes, valientes y vivas, puntales de una sociedad que ha dicho basta a la represión, y que busca de nuevo su camino. Algunos dicen que las protestas las motivan la penuria económica y la galopante inflación, consecuencia de las sanciones y embargos internacionales. Se equivocan, la revolución iraní nace del hartazgo de sus mujeres a una sumisión violenta en la que no quieren seguir viviendo, no hoy, sino desde hace ya muchos años. Por el camino han quedado un buen número de jóvenes que han perdido la vida a manos de un régimen cruel, de ideología asesina. Jóvenes que se han visto obligadas a abandonar su país, sus casas, sus vidas, por la mortal persecución de los radicales que les gobiernan. Pero todos esos cimientos de terror y violencia han empezado a tambalearse. Vienen nuevos tiempos para Irán. La famosa fotografía de una joven preciosa quemando el retrato de un ayatolá, es un símbolo de un valor incalculable. Da igual que la fotografía esté hecha en Teherán, Isfahan, Shiraz o en Toronto, Montreal o en Winnipeg. Un nuevo aire de libertad empieza a recorrer Irán de norte a sur, de este a oeste. Las mujeres de Irán se merecen nuestro respeto y admiración, aunque en nuestro país, algunas políticas que abanderan un feminismo enfermizo, guarden un silencio que apesta.
EL BLOG DE ANITA NOIRE
C'EST LA VIE
lunes, 12 de enero de 2026
lunes, 5 de enero de 2026
QUERIDOS REYES MAJOS
Queridos Reyes:
Este año la petición va a ser corta y con tendencia al realismo. El panorama daría para escribir una carta digna de una Miss por aquello de la paz en el mundo, el cuidado del planeta, el cambio climático, y todo eso que para la mayor parte de nuestra sociedad se limita a eslóganes que colgar en cualquier red social.
Este año 2025 ha sido, por calificarlo suave, un terremoto en muchos sentidos. Pero ahí estamos, intentando que los analistas de políticas internacionales nacidos por generación espontánea y al socaire de un mundo que ya no conocemos, dejen de darnos la brasa con sus interpretaciones dignas de una pitonisa en horas bajas. Intentando que los defensores de causas nauseabundas y de ideologías repulsivas se mantengan lo suficientemente lejos como para que corra el aire y procurando pasarme al café descafeinado.
Por eso, queridos reyes, esta vez, la carta va a ser un tanto desganada, como los tiempos que corren y sin necesidad de destacar lo buenísima que he sido; ni la santa paciencia de la que he hecho uso en el último año; ni la espartana disciplina que me he impuesto cada día a las seis de la mañana para desecharla, también a diario, un par de horas después. Así que, queridos reyes, haced lo que os de la gana y, si puede ser, sed un poco majos.
Con cariño, o casi.
Anita Noire
martes, 30 de diciembre de 2025
DESPUÉS
Y después de la tempestad, vino la calma. Y, después de la calma, llegó la necesidad de mover primero una mano, después la otra; después una pierna, después la otra. Se le despejó la cabeza a la misma velocidad que el cielo volvía a encapotarse. Matar un oso; volar un puente; escupir contra el viento; quererle casi siempre.
domingo, 14 de diciembre de 2025
BUSCAR
Andamos en busca de significado en cada cosa con la que nos cruzamos. A veces, incluso sin saberlo, confiamos en una suerte de magia reveladora que nos acerque a lo que esperamos, a lo que deseamos. Y mientras andamos por ahí, con una varita de zahorí un tanto maltrecha, buscamos significados casi por necesidad de sobreviviremos, pero, la realidad nos aplasta sin piedad y nos manda un recadito para que vayamos asumiendo que, por lo general, las cosas pocas veces significan lo que esperamos.
Nadie está a salvo de buscar buscar significados que nos parecen ocultos; de buscar interpretaciones subjetivas con lo que intentar amainar el ánimo. Caer en la tentación de sentirse señalado por lo que otros dicen o hacen suele funcionar de una manera parecida.Toda lectura de la vida, de lo que ocurre a nuestro alrededor, se baña de nosotros mismos. Los otros, las cosas que nos llegan, casi nunca son un espejo, ni un mensaje. Solo son cosas que pasan, vidas que se viven y sentimientos que se escapan en busca de respuestas que pocas veces existen. Me visto de negro y pienso en lo triste y gris que está el día. No tiene nada de relevante, no hay bache existencial, solo que esta semana puse tarde la lavadora y la ropa clara está pendiente de doblar. Puede que hoy llueva.
domingo, 7 de diciembre de 2025
TOUT FOU

El brazo extendido. La mano muerta revuelve el vacío. Busco a ciegas a sabiendas de que no hay nada que encontrar. Pero prefiero el engaño momentáneo para encontrar el consuelo del iluso que apenas dura lo que los ojos descansan de una vida que me agota con tu ausencia. El silencio es denso y la nada cada vez más absoluta. Cerrar la mano y esconder entre los dedos los restos del desaliento.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




