Queridos Reyes:
Este año la petición va a ser corta y con tendencia al realismo. El panorama daría para escribir una carta digna de una Miss por aquello de la paz en el mundo, el cuidado del planeta, el cambio climático, y todo eso que para la mayor parte de nuestra sociedad se limita a eslóganes que colgar en cualquier red social.
Este año 2025 ha sido, por calificarlo suave, un terremoto en muchos sentidos. Pero ahí estamos, intentando que los analistas de políticas internacionales nacidos por generación espontánea y al socaire de un mundo que ya no conocemos, dejen de darnos la brasa con sus interpretaciones dignas de una pitonisa en horas bajas. Intentando que los defensores de causas nauseabundas y de ideologías repulsivas se mantengan lo suficientemente lejos como para que corra el aire y procurando pasarme al café descafeinado.
Por eso, queridos reyes, esta vez, la carta va a ser un tanto desganada, como los tiempos que corren y sin necesidad de destacar lo buenísima que he sido; ni la santa paciencia de la que he hecho uso en el último año; ni la espartana disciplina que me he impuesto cada día a las seis de la mañana para desecharla, también a diario, un par de horas después. Así que, queridos reyes, haced lo que os de la gana y, si puede ser, sed un poco majos.
Con cariño, o casi.
Anita Noire




