Mostrando entradas con la etiqueta Moby. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Moby. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de julio de 2016

OMBLIGOS

¿Es usted un demonio? Soy un hombre. 
Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios.
Gilbert Keith Chesterton




Vamos de atentado en atentado aunque nos duelen los que pasan al lado de casa. Pero cada día, a pocas horas de vuelo de nuestra ciudad, mueren cientos de personas y otros miles viven bajo el terror y la perdida de unas libertades que en ocasiones solo las conocen de oídas. El reguero de sangre  y miseria parece imparable. El viernes por la noche, mientras cenaba con unos amigos, recibí un mensaje en mi teléfono: Golpe de Estado en Turquía. Un buen número de muertos más y otra gran patraña para procesar. Al día siguiente, el golpe fue menos golpes, mientras los oscuros intereses de un poder más que mentiroso se cuelan por las costuras de Europa.
Vivimos en una gran mentira que se dulcifica a base de juegos estúpidos. Escapamos de la sangre que se va derramando mirando hacia otro lado. Lamentamos mucho, muchísimo, nos incendiamos otro tanto pero, al poco, volvemos al Pokemon Go, a las hamacas de la playa, a lo injusto que es la perdida de las fidelidades ramplonas,  y a un gobierno que no acaba de llegar nunca porque ninguno de los que medran por ahí piensa en el bien común.
Nuestra peor desgracia no es que seamos objetivo de un terrorismo inhumano que no solo quiere acaba con nuestra vida y con una civilización entera, sino que somos capaces de olvidarlo en cuanto dejamos de ver las noticias y volvemos a contemplarnos el ombligo.




martes, 19 de junio de 2012

CONEY ISLAND


"... Hay quien sabe vivir como un sonámbulo. 
Yo no he logrado aprender este cómodo estilo de existencia...".



A lo lejos se ven los trémulos nubarrones que el cristal oscurece aún más. Si mantienes la mirada fija en el horizonte puedes verlos oscilar en un vaivén casi hipnótico, efecto de una calima insoportable que casa mal con el frío excesivo que hace en el vagón. 

La ventana engulle los tendidos eléctricos y debo dejar de mirar si no quiero marearme. Cientos de bombillas iluminan Coney Island. Si cierro los ojos soy capaz de verlas titilar, pero sé que sólo es una ilusión óptica. Mirar a un punto fijo y parpadear salvajemente de un modo estúpido para que el mundo se ponga del revés.

No hay nada más allá de ti mismo. Todo empieza y acaba en el mismo lugar, lejos de esos paisajes que inventaste un día cualquiera en el que el artificial frío de un mes de junio te congeló por dentro. Pero las bombillas de Coney Island existen aunque sólo tú pueda verlas.





martes, 22 de junio de 2010

ALPHAVILLE*


Obedecí la orden recibida, no objeté nada, no tenía ningún sentido hacerlo. Dejé de tener capacidad para decidir mi destino el día que el mundo se transformó en un enorme estercolero donde lo que menos importa es quien somos cada uno de nosotros. Emprendí la marcha dejándome llevar. No importa no tener un rumbo claro, todos los caminos llevan al mismo lugar.
Escondo cualquier atisbo de emoción. Las risas, las lágrimas, los sentimientos, los afectos han desaparecido. Debemos uniformarnos en la nada. Sé a dónde voy.
Un pájaro se posa en el alfeizar de una ventana. Su leve aleteo, intentando mantener el equilibrio, me conmueve, me recuerda a mi mismo no hace tanto tiempo. Aparto la vista, no debo delatarme, pero grabo en la memoria la imagen para que el recuerdo de lo vivo perdure en alguien.
Aquí todo es blanco sobre blanco, negro sobre negro, la aritmética prefecta lo controla todo.
Debo esconderme de mi mismo, de lo que siento y de lo que pienso, si quiero sobrevivir. He llegado a Alphaville

(*) Alphaville película dirigida por Jean-Luc Godard
 
amaral feat moby - escapar