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sábado, 3 de septiembre de 2011

RINCONES III


La pared frente a la que nacen, o se transforman, muchas de las cosas que circulan por mi universo izquierdo, tiene un aspecto similar al de la fotografía. ¿Caótico? ¿Desenfocado?. Puede parecerlo pero frente a una pared como esa "AN" se reconcilia con "NA". 

Cara a la pared. Conmigo misma. Sin mirar a nadie, sólo unas deliciosas vistas a lo que quiero ver. Porque mi rincón es mío y nada más. Y, así como Virginia Wolf necesitaba una habitación propia en la que escribir, yo necesito una mesa frente a una pared que recoja lo que quiero, cuando quiero y como lo quiero. Sólo eso. 

Filias y fobias colgadas de un alfiler.

RINCONES II


En plena tormenta, escapando del pedrisco, llegué frente al mar. Me senté y con los restos de una concha escribí frente a mi, a mis pies, tres palabras:

"AH HAR DE"

Tomé la decisión de no permitir que la tempestad que vivía levantara más olas, evitar que las noticias desagradables se perpetuaran y se enquistaran hasta transformarme en la misma canica de hielo que me había llevado hasta allí.
Respiré y con la punta del pie borré cualquier atisbo de desolación. 
Desde entonces, cuando presiento la llegada de la borrasca, me acerco hasta esta playa y me repito, sutilmente, a modo de plegaria, Ah har de.


"Ah har de" es la expresión de un sentimiento, de un sensación frente a lo negativo.

jueves, 1 de septiembre de 2011

RINCONES


Todos conocemos rincones que hacemos nuestros. Éste, la cafetería del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia de Madrid, es mío. Y tuyo, si quieres, también.



© Fotografía AN=NA