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domingo, 21 de junio de 2015

VERANO




<<Tornarem a la perduda intimitat
i als vells llibres de sempre,
com qui torna de nou a la casa del pare,
una mica menys purs
però qui sap si una mica més dòcils al missatge>>

Miquel Martí i Pol



Ya es oficial, ha empezado al verano. Los fines de semana, antes de que el asfalto se convierta en algo pastoso, la ciudad se desplaza hacia el sur para sobrellevar el calor acuoso que trae consigo el final del mes de junio y la calima mediterránea. Nos disfrazamos con chanclas de goma, bermudas y con caftanes de algo que simula ser seda de Madrás, nos vamos a la playa. Atravesamos la ciudad de norte a sur, de oeste a este y al final desembocamos entre la marea humana que transita entre el Port Vell y la urbanita Mar bella. Más bella que nunca y más mar que otras veces. La Barceloneta se convierte en el punto de encuentro entre los que acaban de levantarse y los que están a punto de acostarse porque la arena se convierte en tumbona para muchos y en cama improvisada para otros tantos; en el punto de encuentro de lenguas diversas y en la mezcla sabrosona de mojitos y sangrías de garrafón que parecen llegados de Agra o de Jaipur. Barcelona, en verano, es como un encuentro de las Naciones Unidas y su mar, un jacuzzi venerado y venerable en el que lo mismo cabe una anciana relumbrona de la calle Almirall Aixada, que un ingeniero despistado de Letonia, que un estudiante casi albino de Liverpool, que una señora de Berga en plena explosión de silicona.

Y aunque el sol calienta a rabiar, corre una brisa deliciosa. Hoy más de uno, más de dos y más de tres, se llevará en la piel las huellas de un domingo abrasador y el recuerdo de un mar, por suerte, limpio, más que agradable, como si los encargados de los chiringuitos fueran aderezándolo con unos cuantos hielos para que se mantenga fresco mientras vamos llegando los rezagados del día.
Sestear a la orilla del mar, cada uno en lo suyo o en la bendita comandita de la buena compañía, en una  playa que a veces es nuestra y otras veces no. Porque Barcelona es así, todo te lo da y todo te lo quita.






domingo, 26 de junio de 2011

NADIE DEBERÍA MORIR EN DOMINGO

 Alguien tendría que anotar, en cualquier sitio, pero en uno que, quien mueve los hilos de todo esto lo viera, que nadie debería morir en domingo.

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"Ara es demà. No escalfa el foc d’ahir
ni el foc d’avui haurem de fer foc nou.
Del gran silenci ençà, tot el que es mou
es mou amb voluntat d’esdevenir.

I esdevindrà. Les pedres i el camí
seran el pa i la mar, i el fosc renou
d’ara mateix, el càntic que commou,
l’àmfora nova plena de bon vi.

Ara és demà. Que ploguin noves veus
pel vespre tèrbol, que revinguin deus
desficioses d’amarar l’eixut.
Tot serà poc, i l’heura i la paret
proclamaran conjuntament el dret
de vulnerar la nova plenitud."

-Ara es demà-

Giovanni Battista Pergolesi - Stabat Mater Dolorosa


 

domingo, 8 de agosto de 2010

AHORA QUE TODO VUELVE (Miquel Martí i Pol)


Ahora que todo vuelve:
el silencio y la espera,
las palabras que hemos guardado en lugar seguro
todo este julio de viento y nostalgia.
Ahora que todo vuelve: la tibieza del cuerpo
aquietado y dócil bajo las manos amantes
y aquel perderse en las tardes tranquilas,
bosque adentro, por el tapiz crujiente de hojas de pino,
¿no es su valor este esfuerzo cálido y el quererse
con certeza a solas, la dura
voluntad de permanecer, presente        
ausente a la vez,
sin pensar que el tiempo es un vacío sin límites?

Mujer: nada me cuesta decir tu nombre,
aunque estés lejos. Lo escribo en las piedras y el agua,
en la sombra acogedora de los árboles a la vera del río
y en el comedor de casa. Sé que oirás
mis palabras, porque llevas en las manos
el signo de un tiempo nuevo, y has crecido en la esperanza
de que alguien lo aceptara sin hacerte preguntas.


Diana Krall - I`ve Got You Under My Skin


 
© Fotografía: naq