Mostrando entradas con la etiqueta Roxy Music. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Roxy Music. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de agosto de 2012

ORIGAMI MON AMOUR



No solo de pan vive el hombre, de vez en cuando también necesita un trago.
Woody Allen

Podríamos inventarnos que no nos conocemos, que durante semanas, a medianoche, nos cruzamos en el pasillo apenas iluminado por un neón camino de la máquina expendedora de botellines de agua mineral y que allí, furtivamente, cruzamos la mirada huidiza de los insomnes sin decirnos absolutamente nada. Y así, perdidos como Bob y Charlotte, descubrimos, esperando simplemente agua, que las afinidades se generan incluso desde la abismal distancia que separa a Marte de Venus. Pero nos falta una inmensa habitación de hotel, cruzar más de dos silencios cómplices y una ventana desde la que ver amanecer en Tokio. 

Tecleas organizando una vida entera, casi a oscuras, olvidando el cigarrillo que cuelga asomado al vacío desde la esquina de la mesa y que se consume sin que lo acerques a tus labios ni una sola vez. Tú enredado en tu teclado, en silencio. Yo enredada en el mío, en idéntico mutismo. Sin cruzar una sola línea, ni una sola palabra, inventamos a la par, casi sin querer, la historia de dos tipos desconocidos perdidos en una ciudad a la que no hemos dado nombre, que se encierran en una habitación de hotel con una botella de agua y arrinconan la soledad mientras abandonan el mundo componiendo figuritas de origami hasta el amanecer. Como tú, como yo. 



domingo, 3 de junio de 2012

AVALON


Intento recuperar la normalidad poco a poco, y lo voy consiguiendo. O al menos eso creo, cierta tranquilidad empieza a llegar. Nada garantiza que no vuelva a desmoronarse como un castillo de naipes sostenido por un as de oro de pocos quilates.

Vuelvo a los gestos habituales desterrando pensamientos delirantes y haciéndome a la idea de que, en lo personal, en ocasiones, toca perder y que la mejor manera de hacerlo es con elegancia. No es sencillo. Hay momentos para todo y, en algunos, la rabia y la desazón amenazan con turbarme la vista. Es entonces cuando respiro hondo e intento despistarme con  movimientos mecánicos que empiezan a ser parte de una rutina salvadora. Sé que la tranquilidad, pese a todo, vuelve. Los mecanismos de cada uno son extraños y la influencia que otros pueden tener sobre nuestra persona es sorprendente. Mucho.

Comencé la mañana leyendo unas cartas heredadas, sentada en los escalones de mi balcón. Busqué kilómetros de agua clorada mientras en casa, una casa que tengo ocupada desde mediados de la semana pasada, seguía en silencio y seguirá así durante unas cuantas horas más.

Continué con gestos de rutina que descomprimen. Un café donde siempre, un periódico ya usado y una reflexión que me tambalea.

“La risa siempre es la semilla de los grandes amores. Más que el deseo o las afinidades comunes, no hay nada mejor que la risa para sentirse parte del otro. Y así fue, entre bromas y otras cosas más serias, que Christine y Félix se buscaron en la oscuridad de la Ciudad de la Luz y sus cuerpos se encontraron entre versos e imágenes”.

Vuelvo a casa subiendo por la misma acera por la que bajé.  Me toco la muñeca ajustando la correa del reloj; limpio los cristales de las gafas de sol con el pañuelo con el que me cubro el cuello; coloco un mechón de pelo sobre el hombro; busco en el bolsillo unas monedas sueltas que servirán de muy poco. Sólo son gestos para mentirme y olvidar. 

Gestos a los que inevitablemente volveré, porque es mi naturaleza quien me obliga, no mi carácter.

martes, 7 de febrero de 2012

BCNEGRA 2012

 Estamos en la semana de la BCNEGRA 2012.

Dicen que Jake Arnott escribe novela negra como nadie. Su última novela "Crímenes de película". Para saberlo tendréis que ir a www.masquepalabras.info. Allí os lo explicarán mejor que yo. Esta foto se ha realizado en el Café Olivia (Barcelona).



Buen momento para tomarse un café y eso.

 + en www.masquepalabras.info



Bryan Ferry - * Slave to love

martes, 28 de junio de 2011

UN INCREIBLE DÉJÀ VU

 

Escogí esta fotografía con toda la intención. Cuando la mostré, como la imagen que iba a presidir y a acompañarme, a partir de ese momento, en las incontables horas que  allí iba a pasar, nadie comprendió por qué escogía una que parecía totalmente desenfocada. 
Tuve que precisar que "no parecia desenfocada" sino que estaba "especial e intencionadamente desenfocada". Me encantó y me encanta.

Hace ya mucho tiempo que empecé a desconfiar de lo que es aparentemente perfecto, de lo que se nos muestra como modelo de algo, de lo que pretende darnos una vacua imagen ideal. Eso, por lo general, no dice nada. Lo aparente acostumbra a ser irreal.

Escogí, enmarqué y coloqué en un lugar privilegiado una imagen totalmente deformada de algo increiblemente geométrico. ¿Incomprensible? No, simplemente quise tener conmigo, cerca, algo tan gráfico como esta fotografía para que me recuerde que mis ojos pueden deformar, formar y reformar y que eso, precisamente eso que moldee, será lo que yo viva.

Miro cada día, en muchos momentos, esta fotografía. Me ayuda a no olvidar que para los demás, puedo convertirme en un borrón, en la deformación de lo que soy, en un borrón incomprensible pero que, pese a ello, a la deformada imagen, soy lo que soy.

Roxy Music & Brian Ferry - More Than This


martes, 18 de enero de 2011

BISUTERIA

 
Hay caminos que uno debe recorrer en solitario. Nadie puede acompañarnos. Nos pasamos los dias rodeados de personas de las que esperamos mucho, poco o nada; gente que a su vez espera todo, algo o nada de nosotros mismo. 
El ser humano es sorprendente, voluble y muchas veces imprevisible. Los matices no dejan lugar a dudas, somos algo realmente especial en lo genial, en lo torpe y en lo detestable. Por eso, en ocasiones, por pura necesidad de sobrevivencia, algunas personas se desdoblan en quienes son y en quienes quisieran ser. Bisutería de uno mismo.
Podemos inventarnos una personalidad fantástica, pasear por la vida de relumbrón y hacer que los demás inclinen la cabeza a nuestro paso. Pero lo burdo, lo tosco, la falso se sostiene poco, el día a día pone zancadillas para que todo eso aparezca. Convivir con las miserias de uno mismo requieren temple.
Porque no siempre somos grandes, honestos, no siempre amables. Podemos vestir ropajes que muestren al mundo eso que no se es, eso que se quisiera ser, porque de otra manera la vida sería insoportable. Pero eso dura lo que la comparsa quiera. 
La noche llega siempre, nuestra noche. Y es entonces cuando se quiera o no, la conciencia nos reclama y da comienzo el camino de nuestro propio reconocimiento, el tuyo, el suyo, el mío. El del reconocimiento de la propia necedad, del infeliz que somos, del monstruo que llevamos dentro. No es fácil. Un camino que sólo podemos caminarlo a solas, escondiéndolo a los demás, para no convertirnos en menos que cero.

© Fotografía naq

viernes, 19 de marzo de 2010

NOTAS




Él tiene un amigo que le llama para contarle que se ha enamorado, como un loco, de una mujer de la que dice, es la encarnación de la “MUJER”,  la esencia de  la feminidad en estado puro. Esa enajenación mental no tendría mayor trascendencia si no fuera porque, en su casa, como cada día, le espera su esposa.

Ella tiene una amiga que la llama para tomar un café y contarle que se ha enamorado, como una loca, de un hombre que dice, es la encarnación del “HOMBRE”, la esencia masculina en estado puro. Ese estado de enajenación mental no tendría mayor trascendencia si no fuera porque, en su casa, como cada día, le espera su esposo.
El amigo y la amiga, los enamorados, contrajeron matrimonio, entre ellos, hace ahora unos 15 años. Pero, según parece, ninguno de los dos lo hizo con la persona adecuada. Han descubierto que "la esencia del hombre" y "la esencia de la mujer", residen en una casa distinta a la suya. Pero son personas civilizadas, "ya no te quiero", "yo tampoco", unas palabras dichas sin pena y que aligeran. Deciden improvisar una cena para esta noche. Les van a invitar  a cenar, quieren ser ellos quienes les cuenten su final, que sean los primeros en saberlo. Son sus mejores amigos. Abren una botella de vino y los anfitriones, de lo más relajados, brindan, incluso, por el próximo futuro.

Una noche extraña. Vuelven andando a casa cada uno pensando en lo suyo, apenas unos metros la separan de la de sus amigos y la luna llena ilumina la ciudad. 
Rebusca en el bolsillo, un papel cae al suelo. Mientras él sigue buscando, ella, a su espalda, lo recoge y lee: “Esta noche a las 21 h. en mi casa. Te quiero mi amor”. Dobla con cuidado la nota y, mientras distraido pone la llave en la cerradura, ella deja caer, en el mismo bolsillo del que salió, la nota perdida. 
La noche se torna oscura.


Roxy Music ( Avalon) - Tara