martes, 28 de junio de 2011

UN INCREIBLE DÉJÀ VU

 

Escogí esta fotografía con toda la intención. Cuando la mostré, como la imagen que iba a presidir y a acompañarme, a partir de ese momento, en las incontables horas que  allí iba a pasar, nadie comprendió por qué escogía una que parecía totalmente desenfocada. 
Tuve que precisar que "no parecia desenfocada" sino que estaba "especial e intencionadamente desenfocada". Me encantó y me encanta.

Hace ya mucho tiempo que empecé a desconfiar de lo que es aparentemente perfecto, de lo que se nos muestra como modelo de algo, de lo que pretende darnos una vacua imagen ideal. Eso, por lo general, no dice nada. Lo aparente acostumbra a ser irreal.

Escogí, enmarqué y coloqué en un lugar privilegiado una imagen totalmente deformada de algo increiblemente geométrico. ¿Incomprensible? No, simplemente quise tener conmigo, cerca, algo tan gráfico como esta fotografía para que me recuerde que mis ojos pueden deformar, formar y reformar y que eso, precisamente eso que moldee, será lo que yo viva.

Miro cada día, en muchos momentos, esta fotografía. Me ayuda a no olvidar que para los demás, puedo convertirme en un borrón, en la deformación de lo que soy, en un borrón incomprensible pero que, pese a ello, a la deformada imagen, soy lo que soy.

Roxy Music & Brian Ferry - More Than This