jueves, 23 de junio de 2011

A TI

 
Cuando leas esto, estaré lejos. No demasiado. 
Estaré sentada frente a una hoguera, escuchando las historias que, año tras año, nos contamos los unos a otros mientras miramos las llamas que se llevan con ellas algunas cosas. Exorcizamos con imaginación ignifuga lo que de otro modo no podemos quemar.

Cuando leas esto, estaré pensando, mientras sostengo una cabeza diminuta sobre mis piernas, que hay momentos que no deberían terminar nunca, experiencias que no deberíamos perdernos jamás; que sabernos queridos es lo mejor que nos puede pasar y que querer, sin duda, es uno de los ejercicios cardiovasculares más estimulantes. Y si has llegado hasta aquí debes saber que mientras lees ésto, posiblemente esté sosteniendo entre los dedos una bengala que se consumirá en escasos minutos hasta desaparecer. Pero espero que hoy, mientras contemplo las sombras que los picos proyectarán sobre cada uno de nosotros, sentada frente a una hoguera majestuosa, compartiendo las risas que nos trae la noche, recuerdes que lo quemado siempre deja cenizas y que ésas, a veces soy yo y otras veces eres tú.
Que tengas una buena noche, o un buen amanecer.
PD.: Las tecnologías avanzan que son una barbaridad.Queda el automático puesto.