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lunes, 17 de julio de 2017

Mr. DARCY



-¿Te acuerdas de Marc? Habías jugado en su piscina hinchable. Ahora es un abogado de prestigio.
-No lo recuerdo.
-Parece que se ha divorciado. Su esposa era japonesa. Una raza muy cruel.

El diario de Bridget Jones






He roto la media de mis lecturas y lo contemplo con estupor. Creo que he tocado fondo y que algún que otro desvarío me ha desnortado. Estoy cansada, el año normalmente no acaba en diciembre sino en el caluroso julio, y aunque he comprado unos cuantos libros en las últimas semanas, los voy acumulando sobre la mesa del estudio en un montón que empieza a cegar la lamparilla. Cada vez que paso por ahí y veo el pequeño rascacielos, acaricio las cubiertas y me digo que en agosto volverá la normalidad, que leer volverá a ser fácil incluso con las gafas nuevas. Pero tengo serias dudas por culpa del empacho de la locura de actividad de los últimos meses; necesito resetearme. Llegar a julio como si fuera el fin del mundo, un año más. Y, aunque no es nada nuevo, me vuelve a coger desprevenida, por eso aun me extraño de esta especie de apatía lectora que me demora entre líneas algo más que media vida, y de la que me duelo como alma en pena explicando, a quien me quiera oír, que se me están estropeando las traviesas de mi vida, aunque sepa que no hay para tanto que, en definitiva, todos tenemos parones mentales y el que no, que levante la mano.



miércoles, 17 de febrero de 2010

CARTA DE ALFRED DE MUSSET A AMANDINE AURORE LUCILE DUPIN (GEORGE SAND)


1833

Mi querida George,
…Tengo que decirte algo absolutamente estúpido y ridículo. Estoy escribiéndolo como un idiota en lugar de habértelo dicho, no sé por qué, cuando regresamos de ese paseo. Esta noche debería estar enojado por haberlo hecho. Te reirás en mi cara, me tomarás por el constructor de frases en mi relación contigo a partir de este momento, me mostrarás el camino de la puerta y pensarás que estoy mintiendo.

Estoy enamorado de ti. Lo estoy desde el primer día que nos conocimos. Pensé que me curaría si te veía como a una amiga. Existen muchos aspectos en tu carácter que me podrían curar, he intentado convencerme de esto todo lo que he podido. Pero pagaría gustoso por los momentos que paso contigo. Prefiero decírtelo y actuar correctamente, porque sufriré mucho menos si me curo al mostrarme tu la puerta. Esta noche en la que ….(nota de George Sand, que editó las cartas de Musset para su publicación tachó las dos últimas palabras y con unas tijeras cortó la línea siguiente) Decidí hacerte saber que estaba fuera de la ciudad, pero no quiero que eso se convierta en un misterio ni que tenga la apariencia de una pelea sin razón. Ahora, George, dirás: “otro tipo que está apunto de convertirse en una molestia”, como sueles decir. Como no soy el primero, dime, como me lo habrías dicho ayer hablando de cualquier otro, que debo hacer. Pero te pido que, si pretendes decir que dudas de la sinceridad de lo que estoy escribiendo, entonces no contestes en absoluto. Sé lo que piensas de mí, y no tengo nada que esperar si te explico esto.
 Sólo puedo prever la perdida de una amiga y las únicas horas agradables que he pasado durante un mes. Pero sé que eres amable, que has amado, y confío en ti no como una amante, sino como una compañera franca y leal. George, soy un idiota al privarme del placer de verte durante el poco tiempo que vas a seguir en París, antes de tu partida hacia Italia, donde habríamos pasado juntos tantas noche maravillosas, si hubiera tenido la fuerza para ello. Pero la verdad es que sufro y que mi fuerza está desapareciendo.

Alfred de Musset
_______
                       
Alguien puede preguntarse que ocurrió después de la carta y con el viaje a Italia que se menciona. George Sand y Alfred de Musset se convirtieron en amantes, fueron juntos a Italia, lo que fue un desastre absoluto. Su relación no duró mucho más.

jueves, 28 de enero de 2010

LOS ZOMBIES DE LA GENERACIÓN PERDIDA DE LOS TAITANTOS


Somos una generación extraña la de los "taitantos". Crecimos como se ve en la serie de televisión "Cuéntame" y ahora estamos todos viviendo en la perfecta contradicción: queremos y no queremos; podemos y no podemos; tenemos y no tenemos; somos ya mayores pero nos sentimos como unos crios. Toda esta contradicción nos termina situando en el limbo de "la nada". Hoy, cuando los "taitantos" deberíamos encauzar nuestros momentos de tranquilidad, de empezar a disfrutar de lo que la vida nos ha puesto por delante, sólo encuentro personas que, con excepción de momentos putuales, viven profundamente insatisfechas.Y buscamos sucedáneos e intentamos recuperar aquella ilusión que teníamos urgando en los lugares más extraños, y es que no sabemos cuando, dejamos aparcada en una esquina cualquiera, la maldita ilusión y alegría.
Muchas veces me pregunto si no seremos parte de la "generación perdida" aquella que lo iba a tener todo, la que accedía masivamente a la universidad pero que estudiaba lo que le dejaban (el maldito baby-boom, lleno las aulas y aumentó las notas de corte de acceso a determinadas carreras), que tuvo acceso a casi todo lo material que se supone puede dar la felicidad (posibilidades, conocimientos, bienes, etc.) y sin embargo, se quedó anclada en la insatisfacción de un mundo que ha cambiado muy rápido y en el que nos sentimos descolocados porque no nos enseñaron que lo emocional, lo intelectual, era fundamental.
Hemos ido haciendo las cosas a medida que tocaba, pensando que era lo que debíamos, nunca nos planteabamos si era lo que de verdad queríamos, por eso las consecuencias son la ingesta masiva de produtos que eviten que nos tiremos al rio masivamente, y que busquemos las cosas más extrañas para llenar los vacios interiores.
Giramos la cabeza, y vemos que el mundo que dejamos a la espalda parecía amable pero en realidad no fue más que el camino hacia infiernos personales en los que no queremos pensar. Por eso, porque nos perdimos en un momento concreto, hoy andamos todos como zombies.
Yo he tenido suerte, he encontrado una pandilla de zombies que evita, con cada arrumaco y golpe de inteligencia emocional, que me tire al delta del Llobregat. Menos mal, de no ser por ellos terminaría siendo una zombie con una brecha en la cabeza.
Hoy tengo un día raro, olvidé la pastillita, que le vamos a hacer.

REM - R.E.M - Loosing my religion