jueves, 28 de enero de 2010

LOS ZOMBIES DE LA GENERACIÓN PERDIDA DE LOS TAITANTOS


Somos una generación extraña la de los "taitantos". Crecimos como se ve en la serie de televisión "Cuéntame" y ahora estamos todos viviendo en la perfecta contradicción: queremos y no queremos; podemos y no podemos; tenemos y no tenemos; somos ya mayores pero nos sentimos como unos crios. Toda esta contradicción nos termina situando en el limbo de "la nada". Hoy, cuando los "taitantos" deberíamos encauzar nuestros momentos de tranquilidad, de empezar a disfrutar de lo que la vida nos ha puesto por delante, sólo encuentro personas que, con excepción de momentos putuales, viven profundamente insatisfechas.Y buscamos sucedáneos e intentamos recuperar aquella ilusión que teníamos urgando en los lugares más extraños, y es que no sabemos cuando, dejamos aparcada en una esquina cualquiera, la maldita ilusión y alegría.
Muchas veces me pregunto si no seremos parte de la "generación perdida" aquella que lo iba a tener todo, la que accedía masivamente a la universidad pero que estudiaba lo que le dejaban (el maldito baby-boom, lleno las aulas y aumentó las notas de corte de acceso a determinadas carreras), que tuvo acceso a casi todo lo material que se supone puede dar la felicidad (posibilidades, conocimientos, bienes, etc.) y sin embargo, se quedó anclada en la insatisfacción de un mundo que ha cambiado muy rápido y en el que nos sentimos descolocados porque no nos enseñaron que lo emocional, lo intelectual, era fundamental.
Hemos ido haciendo las cosas a medida que tocaba, pensando que era lo que debíamos, nunca nos planteabamos si era lo que de verdad queríamos, por eso las consecuencias son la ingesta masiva de produtos que eviten que nos tiremos al rio masivamente, y que busquemos las cosas más extrañas para llenar los vacios interiores.
Giramos la cabeza, y vemos que el mundo que dejamos a la espalda parecía amable pero en realidad no fue más que el camino hacia infiernos personales en los que no queremos pensar. Por eso, porque nos perdimos en un momento concreto, hoy andamos todos como zombies.
Yo he tenido suerte, he encontrado una pandilla de zombies que evita, con cada arrumaco y golpe de inteligencia emocional, que me tire al delta del Llobregat. Menos mal, de no ser por ellos terminaría siendo una zombie con una brecha en la cabeza.
Hoy tengo un día raro, olvidé la pastillita, que le vamos a hacer.

REM - R.E.M - Loosing my religion