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domingo, 7 de abril de 2013

COMME DES LEZÁRDS


Je sens la nuit descendre


Atravesamos el laberinto apartando con cuidado los setos. La vida, de golpe, se nos antojó muy sencilla. Buscábamos la salida orientados por el sol. No había nada que temer, no era el paraíso. Nadie se nos aparecería para ofrecernos la manzana envenenada como promesa de un lujurioso futuro. Pisándonos los talones, el sufrimiento y el dolor a la perdida, intentado atrapar la escasa felicidad que se apunta en cada huella que se imprime sobre la tierra aun húmeda.


Los últimos rayos se burlan de nuestra estrategia escondiéndose tras un velo de nubarrones negros que nos alejan de la salida. Se muere la esperanza y mañana, a tientas, volveremos a perdernos envenenados, olvidadizos. Arrinconaremos las encrucijadas buscando una señal que, una vez encontrada, desaparecerá de la memoria en el último momento para embarrarnos, de nuevo, en el misterio de los labios que blasfeman y que temblorosos nos enseñan los dientes.

   

domingo, 18 de noviembre de 2012

LE PONT EST IL



Sigue. Aprieta los labios, inspira sin que las aletas de la nariz te tiemblen, sigue. Dobla la esquina y cuando llegues al puente, fíjate en los contrafuertes. No preguntes en qué debes fijar tu atención, sólo fíjate en ellos, en el primero, en el segundo, en el tercero, en todos y cada uno de ellos. Controla las inspiraciones y el vaho de tu aliento al expirar será menos denso. 

Que no te venza la fatiga.

Cuando la noche vaya cayendo, sentirás que el aire se espesa por el levísimo vapor que exhalan los solitarios, los desposeídos, los descreidos, pero debes seguir caminando. Persigue a tu sombra, pégate a sus talones y no me olvides. 
Vivo en todos y cada uno de tus contrafuertes, sosteniéndote, pese a todo.


martes, 30 de octubre de 2012

ESCONDER


Igual que llegué, me iré, sin hacer ruido. No sonarán sirenas, ni tañerán campanas de muerte. Nadie llorará. Simplemente me iré. Dejaré de ser, de estar, sólo eso. Llenarás tus días de nuevo. Otros olores, otros pensamientos que te traerán de nuevo la risa y olvidarás que, por algún tiempo, lo que ahora te parece infinito estuvo ahí, formando parte de tí. Por eso me iré, sin hacer ruido, tal y como llegué.  Por mí, porque sé lo que escondes y no dices.




 

jueves, 5 de agosto de 2010

MA SOLITUDE


Duermo y sueño cosas extrañas. Sueños. Ahora el agua los arrastras hasta la entrada del desagüe. En un último intento por retenerlos un poco más, sólo un poco más, coloco el pie sobre la boca. Pero no queda nada, el agua los ha diluido. Inoloros-incoloros. Tengo los pies mojados, me acuesto de nuevo, tal vez vuelvan.