Mostrando entradas con la etiqueta The Watherboy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta The Watherboy. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de diciembre de 2012

CONFESIONES INCONFESABLES




Al entrar, dejo el bolso en el suelo y corro hacia la habitación como alma que se lleva el diablo. Por el camino me quito los zapatos, empujándolos por el talón, sin aflojar los cordones, con prisa y desoyendo la cansina voz de mi conciencia que me avisa de que esa es la manera más rápida de estropear mi mejor y único par de zapatos. Ya casi nadie utiliza zapatos con cordones.

Sin quitarme el abrigo, me meto en la cama, me cubro hasta la cabeza y me convierto en un bulto sospechoso, temblón, que no tiene intención de abandonar el metro cincuenta cuyo flanco izquierdo ocupo, aunque declaren la tercera guerra mundial en los próximos treinta minutos.

Las pezuñas de Dalhman rondan por los pies de la cama, mullendo con sus pequeños y elegantes pasos la colcha rellena de un simulacro de pluma eslava. Ronronea y con el hocico intenta abrirse paso por el cabecero y tomar posesión del espacio hueco que forman mis piernas dobladas. El gato también tiene frío y anda falto de mimos estos días.

Escondo las manos entre las piernas; el gato se enrosca sobre sí mismo y guarda la cabeza entre sus patas. Dos bolas de tamaño dispar.

Mañana irá todo a la colada, gajes de perderse por parajes fríos y oscuros. Pero ahora es hora de dormir y ni yo, ni el gato, se lo vamos a contar a nadie.


miércoles, 30 de mayo de 2012

BURNOUT


¿Cuánta presión somos capaces de soportar?

Cada vez que me formulo esta pregunta sé que el caparazón que me envuelve está a punto de reventar.  Y sé, porque la experiencia es un grado, que acabarán pagando justos por pecadores y una vez tomada la decisión no habrá marcha atrás. La vida es así. 

Si te toca estar a un lado o a otro de la cuerda que divide el reino de los justos del de los injustos, ese será tu destino, el que te has labrado justa o injustamente.

La suerte está echada. 

****************** 
"Hay cosas peores que estar solo pero a menudo toma décadas darse cuenta de ello, y más a menudo , cuando esto ocurre, es demasiado tarde, y no hay nada peor que un demasiado tarde".


 

miércoles, 5 de enero de 2011

CARTA A LOS REYES MAGOS DE ANITA NOIRE


Dudo si ponerme protocolaria o, por aquello de que el mundo se va al cuerno, entrar directamente con lo que me trae a este lugar. Como tengo que dejar esto resuelto en los escasos minutos de los que dispongo, voy a ir al grano.

-----------------------------------------------------------------------

Barcelona, 5 de enero de 2011

Apenas llevamos cinco días transcurridos desde que comenzó el año. No me ha dado tiempo a pensar si lo estoy haciendo bien, mal, fatal o regular. No tengo grandes deseos ni anhelos, al menos en este momento. Así que, este año, no les voy a pedir nada. Dediquen su tiempo y esfuerzo para con otros que les esperan ansiosos. El año que viene (que me organizaré mejor, pensaré en todo aquello que quiero, deseo y sin duda merezco), espero se acuerden de quien, en época de crisis, les alivió de parte del gasto.
Les dejo en el balcón de esta casa, que siempre permanece abierta para los amigos, algo de pan y agua para los camellos, y para ustedes unos gintonics con polvorones. Lo cortés no quita lo valiente.
Con el deseo de que la noche les pase rapidito, les saludo afectuosamente.