viernes, 8 de enero de 2010

CALENDARIO

¿Cuánto tiempo ha pasado? Yo no lo sé. Durante meses me dediqué a tachar los días que transcurrían con la sola finalidad de ver como el calendario transformaba su color blanco mortecino en montoncito de manchas rojas, todas ellas irregulares, fieles testigos de tu ausencia.

Tenía tantas ganas de verte, de tenerte cerca, que no me planteaba que iba a pasar cuando, por fin, definitivamente, estuviéramos uno frente al otro. Ha pasado tanto tiempo. Y ahora cuando ya no hay escapatoria, ni excusas, cuando estamos uno frente al otro, con nuestra verdades sobre la mesa, con nuestro calendario tachado a fuerza de esperas y nuestros cafés frios en sus tazas, sé que no podríamos estar en ningún otro sitio. ¿Por qué has tardado tanto?