martes, 16 de abril de 2019

NOTRE DAME Y LA ESTUPIDEZ SOBREVENIDA


 Hay algo más terrible que un infierno de sufrimiento,
 un infierno de ocio.

Víctor Hugo





Ver arder la catedral de Notre Dame conmueve a cualquiera, con independencia de su concepción religiosa de la vida. Ayer, para no variar, el odio se destilaba por las redes. Unos cuantos, con la ignorancia y el sectarismo por bandera, se alegraban del hecho que las llamas destruyera un templo católico. Hay que ser muy necio y muy estúpido para alegrarse una perdida así. Es evidente que hay desgracias en el mundo de un calibre mayúsculo, pero las desgracias no se miden con una regla y la existencia de unas no elimina las otras, aunque colocadas en fila cada uno las sitúe donde tenga por conveniente. Ayer, mientras caía la aguja de Notre Dame no pude por menos que pensar que esa caída no era más que la representación simbólica de un mundo que poco a poco desaparece. La Europa más fea, el mundo más grotesco se nos coloca en los primeros puestos de la vida pública. Puede que exista mucho ignorante que sea capaz de olvidar que los monumentos, consagrados o no, ya sea el Taj Mahal,  la catedral de Burgos, o la Mezquita de los Omeya, nos pertenecen a todos. Son la muestra viva de que el mundo existe en toda su diversidad. Pero el sectarismo y la ponzoña lo pudre todo. Hay gente a la que le falta mucho por viajar, mucho por conocer, mucho por leer y tiempo para quitarse de la cabeza todas las telarañas que la enmarañan y le quitan aire. La caída de Notre Dame no puede dejarnos indiferentes, como tampoco puede hacerlo que hayan personas por ahí que puedan alegrarse de un hecho como éste. El mundo, desde que es mundo, encierra una gran dosis de maldad que se mueve en andanadas casi siempre insoportables. La catedral será reconstruida pero la cabeza de algunos, dispuestos a la eliminación y muerte civil de los que no piensan no piensan como ellos, esa, esa sí que no tiene recuperación posible, es la necedad sobrevenida que emburrece y empobrece. Una gran pena, también.




1 comentario:

  1. Genial análisis de la tragedia, pero revisa el texto porque hay varias erratas

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