lunes, 5 de julio de 2010

LOS VENGADORES ANGÉLICOS (Fragmento) -Karen Blixten




"Le parecía a ella como si durante muchos años hubiera llevado una carga invisible, una prenda a la vez pesada y deleitable. Había tenido la custodia de un tesoro. Pertenecía a él, era suyo por derecho, y lo había sido desde el principio mismo de las cosas; y habría preferido morir antes que haberle fallado o traicionado. Armada siempre, vigilante y alerta, había guardado este tesoro para él, detrás de sus ojos modestos y de sus labios cerrados, como detrás de un velo y de un sello. Se había cepillado su precioso cabello y lo había ocultado bajo su sombrero porque era de él. Había preservado su corazón de toda tormenta, crudeza o amargura porque era de él".


domingo, 4 de julio de 2010

CORNAMUSAS


Me tomé un día sabático. Al igual que la tierra se merece un descanso, los humanos también. No dudé un segundo en aprovechar un plan que llevaba semanas durmiendo el sueño de los justos. Me marché con las cuatro cosas que uno necesita para embarcarse, poco cosa. Sólo esperar que el viento sea favorable y te lleve a buen puerto. Tuve suerte, tuvimos suerte. El viento nos acompañó todo el día. Sopló y lo hizo con poderío. Empleé todas mis fuerzas en izar drizas, cazar cabos y fijarlos a las cornamusas. Debía vigilar el viento aparente. A la vuelta, muchísimas horas más tarde, caminaba agotada pero ligera por el pantalán.
Un golpe de mar se llevó por la borda un invisible fardo de mierda. Olvidé atarle una línea de vida, cosas del subconsciente.
Un día afortunado sin duda.

Bobo Stenson Trio - Oleo De Mujer Con Sombrero


© Fotografía naq

sábado, 3 de julio de 2010

ESQUIRLAS



Nada se mueve. Una esquirla blanca descansa sobre el álgido azul. Entorno el cristal. Cierro los ojos intentado dormir. El bochorno lo desdibuja todo, incluso a ti.





© Fotografía naq

jueves, 1 de julio de 2010

ESTULTICIA IMAGINADA


La estupidez humana no tiene límites. Llevo unos días pensando en esta cuestión. Siempre me ha sorprendido la capacidad de las personas para crear mundos imaginarios, paralelos a los que viven. Mundos inciertos, no sólo para ellos mismos (legítima opción, a fin de cuentas con su vida cada uno hace lo que quiere), sino para situar, en esas oníricas recreaciones, a los demás.
Colocar a otro donde más nos gusta, o donde nos puede servir para lo que sea (incluso para hacer de pim-pam-pum), puede tener complicadas consecuencias cuando uno no sabe donde termina el juego y empieza la vida real. Por lo general, el “imaginante” se coloca en un escenario incierto, con lo que sus comportamientos, actuaciones y sensaciones chocan frontalmente con la realidad de los demás, los que circulan fuera del onírico mundo.
La imaginación es poderosa y puede ser traicionera cuando uno se sumerge en ella y no da cabida a nada más que no sea lo imaginado. Pretender que lo imaginado cobre forma para convertirse en el mundo que uno está anhelando, es el paso previo a una frustración desmedida.
Lo anterior no es contradictorio con los sueños de cada uno. Todos los tenemos. Todos imaginamos cosas, yo también. Si no fuera así, la vida, en ocasiones, sería una cruz. Pero huyan de los que por germinación espontánea, con su imaginación, aparcan su vida cierta y real por esa que sólo vive en sus cabezas y huyan, sobre todo, si ustedes se ven mezclados en ella sin comerlo ni beberlo.
Este es un consejo que les entrego gratuitamente, el próximo les cobro.

Marlango - silence (in this area)



© Fotografia naq

HORARIOS NOCTURNOS (Joan Margarit)

 
Acostado a tu lado, oigo los trenes.
Cruzan mi frente sus fugaces luces
rasgando el horror tibio de esta noche.
La pausa de silencio me deja una luz roja,
una nota sobre este pentagrama
de cables y de vías oscuras y brillantes.
Acostado a tu lado,
oigo cómo se alejan con el ruido más triste.
Quizá me he equivocado no subiendo a uno de ellos.
Quizá el último acierto
sea -abrazado a ti-
dejar pasar los trenes en la noche.