lunes, 10 de mayo de 2010

RECREACIONES (III) Johann Ahrends Von Meyer y Antje Friedrich



Amor,
Escribo estas letras sabiendo que no las vas a recibir. No las enviaré, no sabría donde hacerlo. Vivir sin saber por donde andarás, si estarás bien, si tendrás miedo, me quiebra la vida. Sólo me consuela pensar que si no tengo noticias es que todo va bien. Pero, carezco de entereza, y desfallezco, una y otra vez, cuando siento que los días pasan y que tal vez estés en medio de la nada, esperando poder continuar vivo un día más.
En la puerta pinto un calendario. Meses sin fin, tantos como los que estarás fuera, tantos como los que yo seguiré escribiendo nota tras nota, para guardarlas en una caja mientras imploro, a lo que sea, que te mantenga vivo, que te proteja de cualquier cosa, que nuestro recuerdo te alivie cuando sientas miedo, que no me olvides. Pero me siento egoísta, mezquina, porque lo deseo pensando en mí, en el inmenso vacío que tu ausencia me deja. Me avergüenzo y te extraño.
Tengo miedo, amor, todo me da miedo. Tengo miedo a tu falta, a recibir una carta que diga que has caído. A que, sin compasión alguna, me entreguen la guerrera que vestías. Tengo miedo de perderme en una espera de la que desconozco el final, a enloquecer en tu ausencia. Tengo miedo de tener tanto miedo.

marlene dietrich- lili marlene -

domingo, 9 de mayo de 2010


Una de las cuestiones fundamentales en el desarrollo de las personas es aprender a decir “NO”. Arrastro una sensación de angustia desde ayer por culpa de no haber sabido decir “NO” a tiempo. He librado una feroz batalla por descifrar el mensaje que, las letras que tenía frente a mí, intentaban hacerme llegar, pero he sido incapaz. Leo y no entiendo. Leo y no retengo. Leo y veo lo estupido que es todo. Leo y tomo conciencia de no haber perdido la capacidad de abstracción, la capacidad de síntesis, la capacidad de llegar a conclusiones que se alejen de los lugares comunes que no me interesan. Eso me alivia.
Voy a amontonar, de nuevo, los 1000 folios que me rodean para depositarlos en el contenedor del papel reciclado en cuanto pise la acera de la calle. Voy a eliminar los archivos que empecé a escribir y reescribir en una noche que se ha forjado en lecturas estúpidas y se ha convertido en eterna. "No" voy a entregar nada en lo que "NO" creo. “NO” voy a seguir intentando construir un pensamiento que “NO” tengo, sólo porque hace dos días no supe, no quise, no pensé, en decir “NO”.
Ahora mismo sólo me llega el olor a pan tostado, a café recién hecho y la sensación de que estoy haciendo lo que debo. Eso "SÍ" es lo que importa y mañana ya lidiaremos con las consecuencias del plante.

sábado, 8 de mayo de 2010

GESTOS COTIDIANOS


Coincido con Chronos en el balcón. Me apremia para que vuelva a la mesa. Le miro de frente, levanto la mano y, con un gesto menudo, entiende que hoy no tiene nada que hacer, ha perdido la mano. Dispongo del "no tiempo" para disfrutar de algo tan cotidiano, sencillo, como es una taza de café.

-Lou Reed-Susan Vega- - Walk on the Wild side


viernes, 7 de mayo de 2010

EL QUADERN GRIS (Fragment) -Josep Plà- (Català/castellano)


"Escoltar forma part de l'estratègia dels pobres. No vull pas dir que s'hagi d'escoltar tothom. S'ha d'escoltar qui convé. Això sí: s'ha d'escoltar bé o almenys causar la impressió que hom escolta bé. S'ha de produir la impressió d'adhesió activa a la persona que parla. Es pot tenir el pensament onsevulla, però s'ha de causar la sensació de presència i d'adhesió a la persona que parla. Això darrer és bastant senzill: consisteix a mantenir una certa vivacitat en els ulls, mirar d'una manera tendra i amatent i fer, mentrestant, amb el cap, els moviments d'assentiment paral•lels a les coses que l'altre persona va formulant. També és molt útil dir, de tant en tant: “¿Vol fer el favor de repetir el que deia fa un moment? ¿Tindria l'amabilitat d'aclarir-me el concepte a què al•ludia fa un instant?” Els homes volen ésser escoltats. És el que els agrada més. Els agrada més que els diners, que les dones i que menjar i beure bé. Un home escoltat esdevé un fatxenda absolutament feliç. Ara bé: quan els homes se senten escoltats, es tornen febles. Aquests moments de feblesa són l'única escletxa a través de la qual pot caure una gota de generositat del granit humà. És d'aquests moments que un pobre pot aprofitar-se. Si no els sap crear ni treure'n un profit, malament... El sistema de la parasitologia establert naturalment entre els homes, i entre els homes i les dones, es basa en l'adulació -en el gust físic que dóna el fet de sentir-se adulat-, i la forma més activa i dissimulada (és a dir, més eterna) de l'adulació és saber escoltar d'una manera natural, activa i discreta. Contribueix molt a arribar a aquesta naturalitat no cometre l'atzagaiada d'aparentar el que hom sap realment. Els propis coneixements -si és que hom en té algun- s'han de saber dissimular en el seu punt- sense caure, però, en l'extrem d'accentuar massa la pròpia estupidesa. "
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"Escuchar forma parte de la estrategia de los pobres. No quiero con ello decir que se tenga que escuchar a todo el mundo. Hay que escuchar a quien conviene. Eso sí: se ha de escuchar bien o al menos causar la impresión de que se escucha bien. Se debe producir la impresión de adhesión activa a la persona que habla. Se puede tener el pensamiento dondequiera, pero se debe causar la sensación de presencia y de adhesión a la persona que habla. Esto último es bastante sencillo: consiste en mantener una cierta vivacidad en los ojos, mirar de una manera tierna y dispuesta y hacer, mientras tanto, con la cabeza, los movimientos de asentimiento paralelo a las cosas que la otro persona va formulando. También es muy útil decir, de vez en cuando: ¿Quiere hacer el favor de repetir lo que decía hace un momento? ¿Tendría la amabilidad de aclararme el concepto al qué aludía hace un instante? Los hombres quieren ser escuchados. Es el que más les gusta. Les gusta más que el dinero, que las mujeres y que comer y beber bien. Un hombre escuchado acontece un fanfarrón absolutamente feliz. Ahora bien: cuando los hombres se sienten escuchados, se vuelven débiles. Esos momentos de debilidad son la única rendija a través de la cual puede caer una gota de generosidad del granito humano. Es de estos momentos de los que un pobre se puede aprovechar. Si no los sabe crear ni sacar un provecho, mal... El sistema de la parasitología establecido naturalmente entre los hombres, y entre los hombres y las mujeres, se basa en la adulació -en el gusto físico que da el hecho de sentirse adulado-, y la forma más activa y disimulada (es decir, más eterna) de la adulació es saber escuchar de una manera natural, activa y discreta. Contribuye mucho a llegar a esta naturalidad no cometer la insensatez de aparentar lo que se sabe realmente. Los propios conocimientos -si es que se tiene algún- se tienen que saber disimular en su punto- sin caer, pero, en el extremo de acentuar demasiado la propia estupidez."


Lluis Llach - Que tinguem sort


 

EL AIRE HUELE A HIERBABUENA


Levanto la persiana con un tirón seco. Abro la ventana y la habitación se impregna del olor a tierra mojada. Ha llovido. Tengo prisa, me he dormido, pero siento la necesidad de perder unos minutos del escaso tiempo del que dispongo para disfrutar ese momento que, inesperadamente, se ha convertido en único a medio camino del despertar.
Aspiro intentando que mi cargado mundo interior se refresque con aire limpio. No es el olor a tierra mojada lo que me llena. Hoy el aire huele a hierbabuena.
Tengo diez minutos para rellenar una vida, para recrear la sensación de un mundo que sólo existe en mi cabeza y que desaparecerá en cuanto me desperece. Le busco un aroma, yo quiero que el perfume que lo llene todo sea ese que ahora escojo, ningún otro.
Apoyo la cabeza en el marco de la ventana. Cierro los ojos y cuento hasta cien. Es el tiempo que preciso para fijar en mí lo que quiero que sea mi día, mi vida. Sólo sé que hoy el aire huele a hierbabuena y así me hueles tú.

Diego el Cigala y Bebo Valdes - Corazon loco