miércoles, 15 de junio de 2011

FUSIONES


Quise hacerle un regalo y no llegué a tiempo. Él, sin saberlo, posiblemente sin quererlo, me lo hizo a mi. Llego tarde, como en muchas ocasiones. No puedo enmendarlo, o sí. 

Existen exquisitos retazos de mundo que nos regalan los que son capaces de crear, los que hacen de la belleza y la emoción, un parentesis que nos permiten continuar y descubrir que lo bello y la sensibilidad, por un momento, forman parte de nosotros mismos.  Una momentánea fusión.

Tengo una cita en forma disco, tengo un mundo por descubrir. Tengo suerte.
 


© Fotografía naq

martes, 14 de junio de 2011

RAZONES

 
Encadenó dos palabras y tres razones que no mesuró. Las envolvió en un duro papel de estraza y las entregó dando un puntapié. Ni siquiera rodó. Las palabras gruesas pesan y arrastran el alquitrán del asfalto sobre el que caen.

A sus pies llegó una bola de papel. La empujó con la punta del pie para hacerla rodar. No se movió. La desenvolvió sin saber que, en su interior, el veneno que contenía se había disuelto hasta convertirse en un borrón.
© Fotografía naq

lunes, 13 de junio de 2011

LO QUE YO VEO


Marché, a última hora y de improviso, guardando en la bolsa un billete de ida y vuelta, una reserva en un hotel completamente desconocido, un ejemplar de "Carta al padre" de Kafka y un par de direcciones. 
Un vuelo de apenas dos horas y media y aterricé en la que dicen una de las ciudades más románticas de Europa.

Debe ser que corren malos tiempos para el romanticismo porque  a mí me ha parecido una de las ciudades más tristes que he conocido jamás. Puede que sea el rio Moldava el que imprime ese carácter melancólico a la ciudad, o puede que sea la invisible presencia de los que quedaron por el camino, la que calca esa pátina gris verdosa que todo lo cubre, o puede, tal vez, que sea que no quiero ver otra cosa que la que realmente veo.

Durante tres días, he caminado por el ghetto judío; he estado en el campo de concentración de Terezin; y he recorrido, entre turistas bulliciosos, la sinagoga de Pynkas, descubriendo que cada milímetro de su pared está cubierto por el nombre de los cientos de miles que murieron por el simple hecho de ser judíos. La estigmatización por la estigmatización. 

Vuelvo a casa con el corazón encogido en un puño, con algunas conversaciones inolvidables, un par de direcciones que espero conservar mucho tiempo y un par de libros nuevos, uno de ellos, "No he visto mariposas por aquí", editado por Hana Volavková del Museo Judío de Praga en 1959.

En el vuelo de regreso, echando de menos muchas más cosas de las que quisiera, leo la prensa. Nada ha cambiado tanto. No es demagogia, es la simple constatación de que el hombre está mortalmente enfermo.

Somos capaces de menospreciar, difamar, relegar a la nada a quien creemos no son de nuestra cuerda. Somos capaces de las más sofisticadas crueldades contra los nuestros, somos capaces eliminar a quienes ya no nos sirve a fines inciertos y estúpidos, de despreciar a quienes no nos siguen y de provocar su muerte en todos los sentidos. 
Somos verdugos por acción y por omisión; en lo particular y en lo general.

Aterrizo entre lluvia con la sensación de haber envejecido cien años, tal vez mil.


LA MARIPOSA
"La última, precisamente la última.
De un amarillo tan brillante.
Quizás si las lágrimas del sol
Tocarán la piedra blanca...
Tan, tan amarilla
Volaba, se movía ligeramente hacia lo alto
Se fue, seguramente quería dar al mundo
Un beso de despedida.
Hace siete semanas que vivo aquí
Encerrado en este ghetto 
Pero he encontrado a mi gente aquí
Me llaman las florecillas
Y la blanca rama del castaño del patio.
No he visto más mariposas. 
aquella fue la última.
Las mariposas ni viven aquí,
En el ghetto".


-Pavel Friedmann 7.1.1921, Deportado al ghetto de Terezín el 28.4.1942. Deportado de Terezín a Auschwitz el 29.9.1944- 
© Fotografías naq

miércoles, 8 de junio de 2011

CERTEZAS


Hicimos una apuesta. Anotamos en el trozo de una cajetilla de tabaco que sería del uno y del otro. Para completar el juego, sobre el acierto o el desacierto, había que decidir si aquello que anotábamos nos lo contaríamos y como lo haríamos. A falta de acuerdo, dejaríamos que jugara el destino. Sólo había una condición, dejar que pasara el tiempo y no cambiar ni una sola de las letras de lo escrito. 
Anotamos y lo guardamos, yo en mi cartera y él en el bolsillo de la americana que vestía aquel día. 
Ha pasado el tiempo. No hace falta que busque el cartón. Anoté que no estaría.

CUANDO LA LIBERTAD NO EXISTE -AMINA ARRAF-


Se ha confirmado la desaparición de la bloggera siria Amina Abdalá (Amina Arraf). 
En España llevamos semanas debatiendo sobre la situación de nuestro país. Algunos llevan semanas, meses, incluso años, enfrenándose al establishment y, salvo algunas feroces críticas, todos podemos seguir hablando, opinando por muy estúpidas, necias o cargadas de razón que estén nuestras manifestaciones. Pero esta situación preciada, no nos engañemos, no ocurre en todas partes. Lo que digo es una obviedad, lo sé, pero no por muy repetido parece que es comprendido por todo el mundo. 
Están lloviendo momentos de cambio internacional, algo, posiblemente desde las redes que nos conectan, está generando el cambio y se está empezando a rascar la conciencia de los ciudadanos del mundo.
Llega la hora de decir basta. Posiblemente nuestras "plantadas" tengan poca fuerza, quizás ninguna, pero hoy, debemos empezar a remover las entrañas de este mundo para que desapariciones, como la de Amina Arraf,  no se sucedan.
Ser critico tiene que ser un derecho, además de una obligación para todo aquel que se precie de tener interés por el lugar en el que vive y por lo que sucede con sus ciudadanos.
No conozco a Amina, pero conozco Damasco y conozco la simulada hipocresía de un régimen que nos vende una Persia de dibujos animados mientras se oprime a los que allí viven.
Desde hoy queda enlazado a este blog, el que hasta hace un par de días escribía Amina. Un gesto, soy consciente, pero a veces el mundo empieza a girar a base de gestos menudos. El mío espero que sólo sea uno más de una cadena de millones de gestos que sirvan para algo.
De momento, seguiré leyendo el blog de Amina mientras espero su pronta liberación. Amina sólo ha cometido un "pecado mortal", disentir de una dictadura como la copa de un pino y del estilo de vida que aquella intenta imponer.