viernes, 24 de agosto de 2012

EL ARTE DE PERDER



"Sabes que muchas veces he querido irme, he dicho firmemente que me iba y luego he tenido que desdecirme tantas otras tantas, porque volvías a mí y yo creía de cada vez que volvías era porque me echabas de menos y era tu forma -el estilo escurridizo que te caracteriza- de decirme que me querías...
Me has dicho que lo que te gusta de Isolde...el amor puro e infinito que siente por Tristán. Y me has dicho que Tristán la ama en total correspondencia. Eso es a lo que aspiro. A lo que he aspirado contigo desde que te conocí, te he amado como Isolde, te he dado hasta la camisa, y más que tuviera y tú que quisieras... Pero dedicarse a jugar, a veces, lleva a banalizar lo que de verdad importa. Y otras veces, es un desesperado gesto de intentar ocultar la seca y pavorosa aridez que sufre nuestro solitario corazón, desgarrado por la pena de no poder incardinarse en el corazón de otro. Es la sonrisa de Pierrot, congelada en una mueca que más que risa da terror. Amar...o jugar, ese es el dilema."