martes, 5 de mayo de 2009

La "una" y la "otra".....y yo que me veo en Tombuctú


Si no fuera porque últimamente me ha dado por pensar más en lo corpóreo que en lo etéreo, estaría por afirmar que a mi alrededor sobrevuela un no corpóreo y pequeño “mini-yo” (más mini si cabe), que se está quedando con mis reservas energéticas. A fuerza de convivir con este mi “mini-yo” he terminado agotada. No padezco ningún brote esquizoparanoide, no. Soy el desdoblamiento de mi misma, “una”, que lleva la vida que lleva y se mantiene en ella, y “otra” que, a fuerza de ver la vida que lleva la una, libra una cruenta batalla para intentar colocarse en la posición de “una”, la cual normalmente lleva la voz cantante.
No sé si he entrado en crisis, todo sería posible, pero de lo que cada vez me doy más cuenta es de la necesidad de apartarse de los convencionalismos y de lo políticamente correcto para, sin hacer daño a nadie, hacer lo que a uno le salga de la mismísima coscoleta.
Debe ser la crisis de los …., no, no lo voy a decir por simple coquetería, pero estoy convencida que vosotras, sí!, sí! vosotras, las de mi misma generación, sabéis de lo que os hablo.
Por un lado, mi “una” quiere quedarse en la “cómoda” y mundana vida urbana que lleva, y mi “otra”, quiere vaciar la cuenta bancaria y coger al primer avión a Tombuctú, dejando atrás esa mundanidad que a veces tanto le aburre.
Como digo, quiero pensar que es una crisis pasajera, que no tengo más que dejar que, de vez en cuando, la “otra” se lie la manta a la cabeza y me saque a pasear. Pero mucho me temo que con la batalla que actualmente se libra, o alguien pone freno, o la “otra” se me fuga a la primera de cambio.