miércoles, 11 de septiembre de 2013

¿Y SI TODOS FUERAMOS COMO SUGAR MAN?


"Estoy aquí fuera, a mil millas de mi casa,
 andando un camino en que otros hombres han sucumbido".

Es miércoles, fiesta local, y después de una comida en familia, de esas que te apetecen de veras porque,  debe ser cosa de la edad, es entre ese dispar grupúsculo donde te sientes más cómodo, en el que no tienes que explicar nada porque lo harás cuando quieras, y porque no tienes que impostar lo que no quieres. Después de esa comida, arropada en el sofá junto a mi hermana mayor, nos olvidamos de cadenas humanas y de lo que pasa de puertas hacia fuera, encendemos el DVD, empieza “Searching  for Sugar Man”.


 


No voy a explicarles el documental, tienen cientos de webs, de blogs,  en los  que les explicarán mejor que yo su historia. Pero puedo asegurarles que vale la pena. Después de verla, con la boca abierta de puro alucine, sólo puedo preguntarme: ¿Cómo fue posible toda esta historia de Sixto Rodríguez? ¿Por qué fracasan los buenos  proyectos y terminan aparcados, de modo definitivo, en cunetas anónimas? ¿Por qué la mediocridad arrolla lo bueno, lo genial, despedazándole cualquier posibilidad? ¿Es posible desaparecer del mundo? ¿Existe la suerte? ¿Podemos controlar nuestra existencia? ¿Qué es la vida?


 
La vida, al final, es lo que es, y pocas veces se parece a lo que uno creía que sería o esperaba que llegara a ser. Pero tengo una de las respuestas a las preguntas anteriores, desaparecer no es posible, no lo es cuando lo que uno lleva dentro traspasa lo normal. Cuesta encontrar la explicación al motivo por el que algo triunfa o deja de triunfar.

No dejen de ver “Searching for Sugar Man” y piensen en su vida, en lo que fue, en lo que es, en lo que pretendían que llegara a ser.