sábado, 26 de septiembre de 2015

CUMPLEYTANTOS



Quiero que tu cálido cuerpo desaparezca
educadamente y me deje solo en la bañera
porque quiero considerar mi destino...
 Leonard Cohen




Cumplo años en la jornada de reflexión. Podría ser peor porque podría cumplir en plenas elecciones y entonces sí que el día se convertiría en un auténtico sinvivir. Pero cumplo en plena jornada de reflexión, una suerte. De lo autonómico no tengo nada que reflexionar, y mucho menos de lo nacionalista, así que no pierdo un segundo de mi tiempo en la cuestión electoral. Pero cumplo años, y no unos pocos. Siguiendo el protocolo de los aniversarios se supone que debería reflexionar sobre lo que sea, algo trascendental o importante. Pero la cosa, la de la reflexión, me viene de fábrica, aunque a veces sea sobre completas estupideces. Una es así. Por eso la cosa tampoco va a cambiar demasiado de ayer a hoy, o a mañana, o a pasado. Tengo sobre la espalda un día más; la fuerza de la gravedad empleándose a fondo; unas ganas loca de perderme en lo menudo; y el deseo infinito de no desilusionarme demasiado, de no dejar de querer (sí, querer) y de amar (sí, amar), porque lo años son solo eso, años. Y aunque cada día seamos un poco más viejos, también somos un pocos más sabios (o eso es lo que debería ser).


Postdata: En el mármol de la cocina descansa un pastel, así que si a usted le apetece, ya sabe, pase y entre, hay para todos.