miércoles, 2 de septiembre de 2015

MEJILLONES




La salvación del mundo humano reside sólo en el corazón humano, 
las consideraciones humanas y la responsabilidad humana.

Vaclav Havel



Van charlando, de vez en cuando una risa y un gesto de sana francachela. Entran en un bar, se acodan en la barra, piden una de mejillones y dos vasos de vino. Hablar entre el tumulto del menú de mediodía tiene su enjundia. La televisión vomita imágenes mudas de muerte y desolación que mañana ya no recordará nadie porque las sustituirán otros muertos, de hambre y de libertad. Pero los mejillones son lo más, la “perla negra” de la Ría, así que los engullen sin pensar, no vaya a ser que mañana sean ellos los que lloren frente a una cámara apostada en la esquina de una ciudad cualquiera y sean otros, sordos y mudos, los que les observen en tecnicolor.