martes, 4 de marzo de 2014

SIN QUERERLO


"Puede que lo que hacemos no traiga siempre la felicidad,
 pero si no hacemos nada, no habrá felicidad


Hace días que quería escribirte pero, por una cosa o por otra, acabo desechando la idea de hacerlo. En estos últimos meses las cosas han cambiado mucho. ¿Qué te voy a decir que tú no sepas? Aunque en realidad, ese saber no es más que una intuición que se forja por las cuatro pinceladas que, de un modo un tanto exiguo, recogemos por ahí.

¿Por qué hoy y no otro día? No hay motivo especial. Esta noche soñé con un mar embravecido. Entre el bamboleo me acordé de ti y te eché de menos de una forma precisa, punzante.  Pero al despertar, con el sabor salado aún en la boca, la rutina borró de un plumazo cualquier recuerdo, aunque por algún resquicio que se me escapa, se coló cierta sensación de incertidumbre, y titubeé mientras escribía una nota que dejé colgada en el refrigerador para no olvidar las cosas que nada importan, y pensé, sin dejarlo en ninguna nota, que debía escribirte. Debió ser por la espesura de la madrugada, o por el frío de las baldosas que, sin quererlo, te eché de menos. 
Puede que esa sensación, que no te es desconocida, no desaparezca nunca, o puede que sí. Siempre hay un tiempo para las cosas y sé que de nada sirve mirar atrás, pero aun así, y sin quererlo, te eché de menos .