viernes, 27 de agosto de 2010

AIRE


Le preguntó qué sentido tenía todo aquello, si creía que avanzaban hacía algún sitio. No se sentía bien. Él no tuvo ninguna duda en contestar que sólo tenía sentido si no cambiaba nada. Las volutas de humo se interpusieron entre los dos. Se levantó respirando el aire espeso y al acercarse a la puerta vió el reflejo en el cristal de un tipo que en dos segundos se había convertido en menos que cero. El aire le llenó de nuevo los pulmones.

Listz - Nocturno nº 3 en la bemol mayor