lunes, 16 de agosto de 2010

MAÑANAS DE BANANA SPLIT



Cuando fue hasta la puerta no pensó en nada especial. Había pasado toda la noche dando vueltas en la cama. El calor era insufrible y en su piel se veía las marcas de las sábanas arrugadas. Había conseguido dormirse de madrugada por eso se sobresaltó al oír como golpeaban la puerta con insistencia.
Camino a trompicones y por la mirilla sólo vio una sombra imprecisa.
Tiró de la camiseta mientras entreabría la puerta. Por el resquicio no vio a nadie.
Sobre el felpudo encontró un paquete y una nota que decía que no debía abrirlo hasta  medianoche.
Colocó la caja sobre la mesa y que no esperó más. Con cuidado desató el cordel que la cerraba y desenvolvió el embalaje que escondía una caja de lo más vulgar.
Abrió las solapas de cartón, dentro no había absolutamente nada. Alzó la ceja, cerró aquel misterio y se sentó a esperar.

Charlie Haden - Rabo de Nube