jueves, 12 de agosto de 2010

NOTICIAS TENDENCIOSAS



Debe ser que en verano no hay noticias. En este momento Michelle Obama ya ha vuelto a los EEUU, los Príncipes de Asturias se han besado en los labios, los fichajes de futbol están todos cerrados, así que ¿Dónde encontrar noticias con los que rellenar papel y seguir vendiendo? Pues en los Juzgados, analizando las Sentencias que de ahí emanan y publicando extractos descontextualizados que terminan por configurar una imagen absolutamente errónea del funcionamiento del sistema, en este caso, del tratamiento que los Juzgados y Tribunales de España dan a los casos de violencia de género, a la violencia doméstica.

En la edición de hoy de un periódico de tirada nacional aparece la siguiente noticia “Del Olmo revoca ocho condenas por violencia doméstica. Dice que no toda agresión en la pareja es machista y reduce la pena a un hombre que hizo tragar insecticida a su mujer". Sigo leyendo hasta el final, pese a que ya veo venir por donde va a ir el periodista, pero leo porque estoy dispuesta a darle para el pelo al que lo escribe.

La existencia de violencia es un hecho indiscutible. Sin embargo, no toda violencia es de género (en el sentido que se le está dando desde la prensa y demás mentideros), ni toda la violencia es doméstica. Los actos violentos puede realizarlos un hombre o una mujer y no porque los lleve a cabo uno u otro deja de ser más o menos violento. Eso es lo primero que hay que tener muy claro.
Vivimos en una sociedad profundamente violenta. Basta con asomarse a la calle, o incluso en nuestras propias casas, para ver que es lo que hay. La violencia, y más la injustificada, merece un reproche social, y tal vez, en algunos casos, incluso un castigo penal. Pero, hay que empezar a dejar claro, para que la sociedad no se confunda, que no toda agresión de un hombre a una mujer debe ser englobada dentro de lo que se considera violencia “doméstica”, ni tan siquiera de "género" (al género femenino, se entiende, pues es a este género al que se ha querido dar un plus de protección del que no goza el género masculino, lo cual, como ya he dicho en otras ocasiones, me parece absolutamente inconstitucional, diga lo que diga el Tribunal Constitucional).
Cuando se habla de "violencia doméstica" o de "violencia de género" en el ámbito judicial se habla de esas situaciones en las que la voluntad del agresor es la de tener bajo su dominio, controlando su voluntad y sus relaciones, a una mujer, siendo expresión de esta voluntad los comportamientos de violencia física o psicológica que lleva a cabo contra esa mujer que sometida a ese varón. El elemento que debe otorgar un mayor reproche social  a la acción violenta, y por tanto un mayor castigo, no es la condición de mujer de la víctima, sino ese elemento de dominación y control y eso, debería darse tanto si la víctima es un hombre o una mujer. Pero el caso es que hoy en día ese mayor reproche social sólo se da cuando la agredida es una hembra.
Que en un momento dado, una pareja que se relaciona en planos de igualdad, sin sometimiento de uno a otro, se enzarcen en una discusión, se insulten e incluso lleguen a las manos, no es más que una pelea, con agresión entre dos iguales, que merecerá el reproche que la ley haya establecido para estos comportamientos con independencia de su sexo pero, no debe ser considerado un acto de violencia de los conocidos como "doméstica".
Hemos perdido el norte con el tema de la violencia. No toda mujer que recibe una agresión física, psíquica, verbal o, incluso, muere a manos de su agresor , es víctima de violencia doméstica, lo cual no quiere decir, que ese comportamiento no deba ser penado, sino todo lo contrario, debe ser severamente castigado, pero lo mismo que si la victima de esos actos violentos es un hombre. 
Los Tribunales de este país, están reordenando la situación y empezando a colocar cada cosa donde toca. Existen ya innumerables Sentencias, dictadas por los Jugados de lo Penal y las distintas Audiencia Provinciales de todo el Estado, que condenan estos actos violentos sin reconocerlos como de violencia doméstica al faltar el componente de sometimiento que he mencionado. 
Por eso, me causa extrañeza que se emplee media página en comentar las Sentencias que ha dictado el Magistrado Juan del Olmo (Magistrado del 11-M). Resoluciones que estoy convencida que no han salido en este momento, ni han sido notificada a lo largo de esta semana (el mes de agosto no es hábil para las actuaciones judiciales, salvo las de mera instrucción o investigación). Sentencias que no dejan sin castigo al autor del acto violento, sino que lo condena sujetándose a lo que el Código Penal le posibilita y conforme es de justicia.
Todo esto venía para decir que cada día leo la prensa con más escepticismo y de refilón, porque no es de recibo destacar en titulares, como ha sido el caso, una verdad a medias que genera malestar y desconfianza en un sistema ya de por si muy tocado.
Quizá también al colectivo de periodistas se les debe recordar, de vez en cuando, la responsabilidad informativa que tienen y la obligación profesional y moral de ser veraces e independientes, pero claro, supongo que quien paga manda.