jueves, 17 de noviembre de 2011

COSAS QUE HACER ANTES DE MORIR


Todos tenemos algunos deseos ocultos, o simplemente aparcados, cosas que nos gustaría hacer antes de morir. Algunos piensan en  hacer cosas como  saltar en paracaídas, viajar a lugares exóticos, conquistar a una estrella del cine,  de la música, hacerle un corte de mangas monumental a su jefe o a su suegra, comerse seis kilos de percebes y dos botellas de Vega Sicilia mientras le dan la extremaunción. Cosas así.
Y el caso es que todo eso debe tener algún tipo de gracia porque cuando le pides a alguien que te diga una sola cosa que le gustaría hacer antes de morir, acostumbra a sonreír mucho mientras confiesa ese deseo final que lleva aplazando y que en el fondo sabe sabe que nunca llegará a realizar.
Pero yo llevo un rato pensando en ello, quería hacer una lista, otra más, y resultar la mar de extravagante, pero no.

El momento final siempre es caprichoso. Así que esa lista original no llega, ni llegará, no quiero hacer nada especial antes de morirme. Mi lista mortuoria se compone de algo así como: quiero morirme en mi cama, mientras duermo, al lado de un tipo estupendo, después de haberme despedido de todo el que me tenga que despedir y que todo eso pase dentro de muchísimos años.  
Es cuestión de suerte, lo sé, pero los deseos de cada uno, son los deseos de cada uno y ahí, los otros, no tienen nada que decir.