domingo, 14 de julio de 2013

COSAS QUE HACER EN DOMINGO





Esta es una ciudad calurosa, cosa de la humedad, del exceso de asfalto y de vivir cercado por la muralla natural que forma un monte que empieza a superpoblarse y el espeso Mediterráneo. Buscar alternativas a una playa sucia que huele a "Coopertone", sudor y a cachaza venenosa puede ser un ejercicio de riesgo, algo así como una muerte bajo el sol.





Pero, si aún estás dispuesto a ello, puedes calzarte unas sandalias, adentrarte en el lado más canalla de la ciudad, dejar que las aceras se te peguen a las suelas de los zapatos y perderte un rato en el "Archivo Bolaño". Cosa de locos y de los que creemos, como dijo el autor, que, en el fondo, la parodia, sólo disfraza el deseo enorme de ponerse a llorar.
 
Pero puede que el inmenso calor que hoy nos tortura te tenga a la sombra frente a tu portátil, y si es así, que lo es, puedes asomarte un rato por el enlace que sigue a estas líneas:






Aunque puedes esperar a que baje el sol y acercarte a alguno de los pocos cines que quedan ya, y pasarte las siguientes dos horas debatiéndote entre si lo mejor de algunas películas es su fotografía, su banda sonora o el misterio que se combina en el intento de vendernos una moto bien vestida, inocentona, y que encima consigan que paguemos por ella. 



Pero puede que no sea nada de todo lo anterior lo que te apetezca, no. Puede que lo único que quieras sea encerrarte en tu mundo y repasar todo aquello que dejaste atrás y ya no pesa, o recrearte en un presente que no sabes hacía dónde te lleva, o en un futuro, a todas luces torticero, que está por llegar. Y puede que sólo te apetezca releer las cartas que un día escribiste y nunca enviaste. 

Aunque lo cierto es que hay cientos de miles de cosas que hacer en domingo, ninguna como estar junto a ti, matando las horas, sin hacer nada, solo dejando la vida pasar.