jueves, 14 de octubre de 2010

CONFIESO: LO DESCONOZCO TODO


No ser una persona religiosa me ha llevado a observar con curiosidad aquellos hechos, circunstancias y personas que los son. Siento un auténtico espanto por aquellos que sistemáticamente, por una postura estética, atacan todo lo que huele a hecho religioso. La observación de este mundo  me ha descubierto posiciones que no comparto en absoluto (no sólo en el catolicismo sino también en otras religiones que tienen mejor prensa entre la modernidad mal entendida). Sin embargo, debo reconocer que en ocasiones he descubierto auténticas maravillas del pensamiento. Ayer, con motivo de una conversación  sobre  lo intrascendente de algunas cosas y sobre la vital trascendencia de la formación de la mente, recordé que en mi casa, en algún cajón, guardaba un folleto que alguien, tan poco religioso como yo, me entregó cuando inicié mis estudios universitarios. Me faltó tiempo para buscarlo y lo encontré.

"Puesto que me preguntas sobre el método y la forma para adquirir el tesoro de la ciencia, estos son mis consejos que espero te sean muy útiles:
- No pretendas entrar súbitamente al mar, sino llega a él lentamente a través de los riachuelos, porque conviene llegar a lo difícil por lo fácil.
- Procura pensar lo que dices y no te entregues fácilmente a las conversaciones inútiles.
- Que en tu conciencia no haya dobleces.
- No abandones nunca la oración.
- Ama el recogimiento si quieres entrar en la bodega mística de la sabiduría.
- Sé afable con todo el mundo y no condenes a nadie.
- No mantengas excesiva familiaridad con nadie, puesto que ello le quita mucho tiempo al estudio.
- No te ocupes demasiado de cuanto se rumora o hacen las demás personas.
- Trázate objetivos claros, evitando toda dispersión.
- Procura imitar el ejemplo de las personas buenas y honestas.
- Conserva en tu memoria todo lo bueno que escuches, sin importar quien lo dijo.
- Esfuérzate por comprender bien cuanto leas o escuches, y aclara siempre tus dudas.
- Procura almacenar en tu memoria todos los conocimientos que te sean posibles.
En fin, mide tus fuerzas y no pretendas alcanzar lo que esté por encima de tu capacidad. Si sigues estos consejos, encontrarás y producirás frutos útiles para tu vida. Además, alcanzarás lo que te propongas."

Para los que no lo sepan es la "Carta de Santo Tomás a un estudiante." A mi me la entregó un profesor de la facultad que militaba en el partido comunista. Cosas de la vida.