martes, 3 de marzo de 2009

UNA CRÓNICA Y LAS MUSAS SIGUEN EN CHUECA


Hoy me proponía escribir mi "chorrada" diaria y me senté frente al portatil para ver si, definitivamente, la pantalla era una ventana al mundo. Me he pasado más de dos horas frente a ella y aún espero ver que hay detrás del cristal. Nada, nada de nada ¿Dónde están las musas? ¿Dónde? ya lo dije el otro dia, deben estar de copas y han desaparecido de mi cabeza. Decido bajar a la calle, (porque digo bajar si vivo en una planta baja), y espero que un poco de polución ponga en marcha los mecanismos de la inspiración. Me pido un café, me fumo un cigarrillo y empiezo a mirar por la ventana, no es la de ordenador, pero igual me sirve. Tres cafés más tarde y dos cigarrillos sigo igual. Quizá debería dejarlo y esperar que las malditas musas se declaren en huelga japonesa y se sienten conmigo a terminar una nota.