martes, 10 de marzo de 2009

Una cotorra que me lleva a Curaçao


Primera hora de la mañana, cojo el autobús. Me siento en la parte trasera y reposo la cabeza en el cristal. Hace frio y el vaho niebla el cristal de la ventana. Necesito que llegue el calor, que salga el sol. Oigo a las cotorras, ¿no es extraño?, siempre pensé que las cotorras eran tropicales y ahora resulta que viven en casa como si fueran las hijas de la Moreneta. Son raras las cotorras, pienso en ellas y pienso en verde. Se puede pensar en verde?. Cierro los ojos y me adormezco con el graznar de las cotorras y ese estraño sonido me transporta a Curaçao....Ummmmm Curaçao!!!!

La Union - Maracaibo