jueves, 26 de marzo de 2009

TANTO, TANTO, TANTO QUE AÚN BAILAN LAS LIBÉLULAS

 Me enamoré. Me enamoré con la intensidad que sólo tiene la inconsciencia. Y me enamoré tanto, pero tanto tanto, que en realidad pensaba que más que vivir me moría cada día. Y sí, moría de amor. Han pasado muchos años y aún recuerdo, como si fuera ayer, nuestra despedida. Y me apené tanto, pero tanto, que sólo entonces, volví a vivir. Pero le echaba de menos tanto, pero tanto, que sólo esperaba volver a verle aparecer. Durante meses le intuí, cada día le soñé. Pero los dos estábamos muy lejos, tan lejos que no había marcha atrás.Sin embargo, aún hoy, cuando recuerdo sus ojos, no puedo evitarlo, en mi interior bailan cientos de libelulas.

Phil Collins - Do You Remember