miércoles, 19 de octubre de 2011

QUE LE DEN


Si tienes un día gris, en el que sientes que la mala fortuna se ha clavado en medio de tu frente, puedes hacer dos cosas: beberte un litro de cicuta y esperar a morirte o, como dice Mon, prepararte una sopa de sobre, tomarte un yogur a punto de caducar, poner en modo reproducción continuada y aleatoria todo el repertorio de Antonio Machín, y tatarearlo enterito hasta que te reviente la cabeza, mientras deseas que al artífice de ese mal le explote por simpatía.

Así que, después de hablar con Mon (tres veces esta noche) para compartir, de nuevo, el enorme disgusto que arrastramos, me preparo una sopa de sobre que, para mayor desazón, caducó hace un par de meses; quemo en la pila de la cocina, a lo funerario, los doscientos folios del trabajo que nos han tumbado sin compasión, por motivos muy lamentables; y parto los CD que contenían los documentos escaneados  (con eso casi me corto las venas, una actuación de riesgo), para canalizar algo del mal café que arrastro. He fallado en el tema musical porque Machín me apetece como una patada en mitad de la boca, así que he cambiado los boleros por algo menos lacrimógeno y así, mientras, sofoco los últimos rescoldos de los folios quemados y me aireo la mala leche.
Tras lo vivido en el día de hoy,  he llegado a una conclusión extraordinaria: “Cuando uno es idiota cree que los idiotas son los demás, todos menos él. Debe ser por eso que el idiota es el último que se entera de que lo es ¿no? Pero claro, un idiota dinámico hace tanto daño como un saco de bombas cargadito de metralla, lo sepa o no.
Un idiota se  ha cargado el trabajo de unos cuantos y las ilusiones de varias decenas. Espero que se le atragante la cena y, por aquello de los pensamientos “ouija”, espero que perciba que somos varios los que le estamos deseando: “Que le den” y que alguien le recuerde lo idiota que es.
 P.D: Un consejo gratuito: Presérvense de los tontos y si son dinámicos más aún.

manu chao amparanoia - que te den