domingo, 15 de enero de 2012

RECICLANDO SILENCIOS

Rescato unas líneas que había empezado a escribir a propósito de algo que nada tiene que ver con este blog. Un mal momento, un ataque de malentendida soberbia, hizo que lo mandara, con un solo toque, a la papelera de reciclaje virtual. Y allí ha permanecido durante unos días, reposando. Pero, por aquellas cosas que a veces pasan, hoy he recordado ese inicio de líneas y las he recuperado. Vuelvo sobre mis pasos y pese a ser unas líneas infumables, como muchas de las cosas que por aquí cuelgan, son mías y escritas pensando que lo que allí ponía es totalmente cierto. Voy a permitirme el lujo de colgarlas tal y como quedaron, sin incluir ni una sola letra más:

“Podemos construir la vida sobre una montaña de palabras grandilocuentes, gruesas, conmovedoras e inmensamente falsas, convirtiendo esa vida en algo totalmente hueco, sin sentido. Pero podemos construirla a partir de silencios cómplices, de miradas que se encuentran en medio de la nada, que dan aquello que ninguna otra cosa, por explícita que sea, nos puede entregar. Por eso a veces, sólo a veces, valemos mucho más por lo que hemos aprendido a callar, por lo que hemos aprendido a mirar, por lo que dejamos que fluya sin ponerle las ataduras ni los límites que el lenguaje nos impone. Con el tiempo he aprendido a apreciar los silencios, esos que entiendo e incluso hago míos y por eso me permito transitar por las calles de lo callado, sin temerle en absoluto.”

A veces las cosas son así. Ni más ni menos. Hoy es gris.




Charlie Parker - April In Paris