viernes, 5 de noviembre de 2010

¿QUIÉN DIJO ESTRES?


Confieso, me he hecho mayor. Llevo unos dias de mucho ajetreo, tanto que a veces no sé el dia de la semana en el que me encuentro, si hoy he comido o si ayer cené, si tenía que recoger la ropa del tinte o si tenía que llevarla, si voy o vengo. Un descontrol. 
Así que entre que me he hecho mayor y la agitación en el que vivo, he perdido la capacidad de tener paciencia con algunas personas.
No transcribiré la conversación que he mantenido  y que me ha puesto a cien porque el deber de sigilo profesional me lo impone, pero lo cierto es que la misma me ha evidenciado un nuevo estado existencial (estado que se resume en "no me toques lo que no suena porque no tengo el chisme para ruidos").  He decidido aplicar la cláusula "A-i Act", y ello porque junto a mis incipientes patas de gallo, mi falta de paciencia con los maleducados, mi gusto por las personas que van de cara, he aprendido a reprimir ese instinto atávico de mandar a paseo, de muy malas maneras, a los que me faltan al respeto y lo hacen incluso sin soltar insulto alguno y reconducirlo a la aplicación de la cláusla "A-i Act"
La "A-i Act" está pensada para reprimirme sin que me de un infarto y eliminar la tensión que algunos me generan. Solución, con un par de ovarios, después de aguantar lo inaguantable viéndole la cara al maleducado de turno. y escuchando el veneno que arrojaba. He cerrado mis cositas, he llamado al Spa que hay en la esquina de mi trabajo y, a la hora de la comida, como el que no quiere la cosa, he pedido manicura y pedicura. Tengo el ticket de su coste en mi bolsillo y acabo de cargarle este gasto a la cuenta de facturación de mi cliente. La factura que voy a prepararle es ya de por si abultadita pero hoy ha generado un poquito más de gasto a base de tocarme el chiquilicuatre. He vuelto como nueva, me relaja mucho que me hagan las manos.
Pueden estar seguros que pagará este servicio que va conceptuado como "A-i Act" y que el firmó en su compromiso presupuestario para conmigo.
Es lo único que entienden los maleducados para los que a veces tengo que trabajar. Y es que yo trabajo, mucho y bien, pero todo tiene un precio, para el cliente claro y la mala educación y atacarme de los nervios acostumbra a salir caro. La aplicación de la "A-i Act" es infalible.

PD.: la "A-i Act" es la cláusula actuaciones anti-imbécil.