sábado, 7 de mayo de 2011

TEMBLEQUES (I)

 
Tengo tembleque de piernas. Dice que eso es por el frio de la mañana y por los ochenta kilómetros horas con el que nos hemos movido durante la última media hora. Ahora me castañean los dientes, le pregunto si eso también es producto de las inclemencias del tiempo y del límite de velocidad que marca la vía que circunvala la ciudad. Se ríe, me da una palmadita en el hombro y me despacha con un “no, tranquila, eso es simple acojone”. Y es cierto. Tengo en manos un proyecto en el que ya no cabe la marcha atrás, lo estoy macerando, preparando y en breve quedará listo para conquistar el mundo (el mío y el de los que me rodean).  Sólo necesito la red de Mortadelo y Filemón, la sagacidad de las Hermanas Gilda, la voracidad de Carpanta, alejar el tembleque de piernas y el castañeo de dientes y rogar que las fuerzas nos acompañen.

Y ahora, manos a la obra.