martes, 13 de septiembre de 2011

RAREZAS MIAS


Existen lugares donde se esconden tesoros increibles. En mi ciudad, escondido entre lóbregas callejas, existe uno que me niego a revelar salvo que se esté dispuesto a entregarme una plaza tan deliciosa, secreta y extravagante como la que yo entrego. 

Cambio por cambio. Secreto por secreto.

Lo que se generaliza, inevitablemente, se corrompe a los ojos del que consideraba ese espacio, ese objeto, esa música, a esa persona como algo especial. 

Me mimo, me escapo y busco. En ocasiones, me busco.
 
wim mertens - 10 Un respiro



Revolviendo, orientada por un Argonauta de lo excelso, descubro una joya: Pina Baush bajo el prisma de Wim Wenders.
El ballet, como tal, sólo me había interesado de refilón. Sin embargo, puede que, por capilaridad y con el tiempo, haya aprendido a contemplarlo sin parpadeos aunque, en ocasiones, no llegue a comprender, ni a ver más allá de lo que mi retina esculpe. 

Encontrar esta grabación, tan poco conocida de Wim Wenders sobre la bailarina Pina Baush, fue como una señal. 
Un Argonauta, "La suïte" customizada, "Citadelle" entre las manos.
Pagué los euros correspondientes, me llevé un DVD que provenía de Alemania, y que aún no tengo demasiado claro que fuera legal, marché a casa, bajé las persianas y, durante unas horas, perdí el mundo de vista. 
Poca cosa más se puede pedir.



PD: Comparto lo bello, pero no su procedencia. En cuanto a la fotografía de Pina Baush, debo decir que ha sido expresamente escogida. La madurez, la suya, al igual que la nuestra, es bella, extraordinariamente bella.