viernes, 16 de septiembre de 2011

DE CUANDO DE MODERNO SE PASA A GILIPOLLAS

  
Mientras leía la entrevista a Antonia San Juan en el periódico “La Vanguardia”, en la que dice que “la familia como institución es decadente y no aporta nada al individuo", entre otras perlas, me ha venido a la cabeza el título del texto que ahora escribo que no es otro que “De cuando de moderno se pasa a gilipollas”. Y sí, las declaraciones de esta señora me parecen denotar que estamos ante una persona con unas relaciones personales bastante poco sanas y una rematada gilipollas. Y lo digo porque realmente lo pienso y porque estoy convencida que estas declaraciones, con motivo del largometraje en el que ha intervenido, sólo tienen una finalidad: provocar. 
Alguien debería explicarle a la Sra. San Juan, que la familia, como institución, es el último reducto en el que se sostiene las sociedad en las que vivimos. Podemos discutir, a qué llamamos familia, quienes la componen o, incluso, podemos discutir el tipo de relaciones que se establecen dentro de ellas porque lo que es cierto es que ni todas las familias son estupendas, ni todas son un infierno, ni, como parece desprenderse de sus opiniones, un nido en el que se atrincheran los vagos, maleantes y aprovechados.

Ya he dicho en otra ocasiones que no todas las opiniones me parecen respetables (a ustedes tampoco se lo parecen, no se me hagan los tiquis, y no me hagan poner ejemplos), a mí, en particular las de esta señora en relación a la familia me parecen cuanto menos tendenciosas.

Con la que está cayendo en estos momentos sobre el sistema económico y social, muchas personas sobreviven (a todos los niveles) gracias a la familia.  Cuando las cosas vienen mal dadas de verdad, cuando el mundo se nos pone de culo, los que casi nunca suelen fallar (hay de todo, claro), son aquellos con los que te unen lazos familiares porque, como en otras ocasiones ya he dicho, soportar las miserias ajenas es un duro y penoso trabajo que terminan por hastiar a todo el mundo y, casi siempre, los que no te fallan son los que forman parte del reducto familiar, excepciones a parte.


Desde que el mundo es mundo, el hombre ha sido gregario. Y desde que el mundo es mundo este se soporta mejor si cuentas con una buena familia.


http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20110915/54215442423/antonia-san-juan-la-familia-como-institucion-es-decadente-y-no-aporta-nada-al-individuo.html