lunes, 10 de agosto de 2009

Si algún día me pierdo...


Lunes, 10 de agosto de 2009 a las 7:24
Ayer estuve en la playa, no en una playa cualquiera, sino en una de esas donde parece que la gente que está allí lo ha hecho desde siempre. No se ven mesitas de camping, no se ven radiocasettes vomitando "Camela", y no huele a crema solar de coco. En esta playa, todo es perfecto, todo parece tener una patina de desidia y de dejadez al mundo que, en realidad, es sólo una postura. En esa playa, situada en un privilegiado enclave de L'Empordà, todo es "guapo", el paisaje, su mar frio y azul, su costa rodeada de pinos. Durante años (al menos los xx que hace que yo las conozco), este angosto paisaje ha favorecido que fueran una playa secreta, íntima y en las que se palpa el "dolce far niente".
Hoy vuelvo a estar en BCN, tengo que despedirme de una de las mujeres que más influyeron en mí vida. Su esencia marchó hace ya mucho tiempo, pero hoy enterraremos ese cuerpecito inherte, apenas visible, en el que se había convertido una de las mejores cabezas que jamás he conocido.
Y así, mientras estaba sentada en la roca de la playa pensando en el lugar en el que me ha situado la vida, he llegado a la conclusión que si alguna vez me pierdo que me busquen aquí, aunque se me pierda la esencia.