domingo, 30 de agosto de 2009

FREGOLI


"Se conocieron y se gustaron. Nada excepcional. Los científicos lo tienen todo muy estudiado, han escarbado en el misterio del amor y han alcanzado conclusiones unánimes para reducirlo a una secuencia sencilla de reacciones hormonales de la que han informado puntualmente a los suplementos dominicales de los periódicos. Fabricaron fenilatinamina con las primeras miradas, las sonrisas cómplices, los comentarios banales. Y ambos sufrieron sendas descargas de dopamina que apresuraron las cosas -¿En tu casa o en mi hotel?-. Inundados por las ansias, andrógenos y estrógenos bailaron en la noche dentada del deseo. Las endorfinas fueron liberadas. Amaneció, y el bienestar, seguía estando allí, renovándose con cada gesto, con cada detalle."

Anita dixit: ¿Realmente es así? Si lo es, se pierde la magia.



Morrisey - Every Like is a Sunday






viernes, 28 de agosto de 2009

DE LAS DECEPCIONES


Se ha instalado la decepción. No le ha gustado nunca tener la sensación de las cosas mal cerradas y las palabras a medio decir.
Decepcionarse, no es más que la frustración al desengañarse de lo que no satisface las expectativas generadas, de las promesas insinuadas, pero no de promesas realizadas. Una promesa hecha y no cumplida sería un engaño y ahí, desde luego, no se ha llegado en este tiempo.
La mayor decepción, descubrir que lo descubierto nada tiene que ver con lo intuido, con lo percibido, con lo incluso revelado y dicho.
El tiempo, junto con el desconocimiento, el desconcierto y las falsas apariencias, se ha convertido en el auténtico yunque que ha terminado por hundir la pequeña y frágil estructura levantada. 
Y la eterna pregunta ¿Dónde le sitúa eso? Ni lo sabe. Las cosas cuando no se dan en el momento adecuado no sirven para nada, sólo para confundir y dejar al doliente con cara de lelo mientras las ve pasar.
Así que hoy no queda otra que abrir las puertas y las ventanas, dejar entrar el aire, y ventilar las entrañas del alma, y aprender, de nuevo, a golpe de los golpes de la vida, que la prudencia es la mejor aliada y que lo aparente no es real. Que quedarse en cueros a la primera de cambio nunca ha sido una buena opción. 
En algún momento terminará por descubrir que continua vivo, pese a los cambios, las decepciones y las alegrías en las que se situará de nuevo, bendita incongruencia vital.
Y es que no queda otra que capear los temporales y buscar nuevos rumbos en espera de encontrar aguas más tranquilas, apetecibles y menos decepcionantes, pero con la mano tendida, a fin de cuentas en nuestra vida no existe la tecla "delete".

Rachael Yamagata - 1963


 

jueves, 27 de agosto de 2009

CONSEJOS DE LA ORUGA -ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS- L. Carroll

Temo que no puedo aclarar nada connnigo misma, señora -dijo Alicia-, porque yo no soy yo misma, ya lo ve.
-No veo nada -protestó la Oruga.
-Temo que no podré explicarlo con más claridad -insistió Alicia con voz amable-, porque para empezar ni siquíera lo entiendo yo misma, y eso de cambiar tantas veces de estatura en un solo día resulta bastante desconcertante.
-No resulta nada -replicó la Oruga.
-Bueno, quizás usted no haya sentido hasta ahora nada parecido -dijo Alicia-, pero cuando se convierta en crisálida, cosa que ocurrirá cualquier día, y después en mariposa, me parece que todo le parecerá un poco raro, ¿no cree?
-Ni pizca -declaró la Oruga.
-Bueno, quizá los sentimientos de usted sean distintos a los míos, porque le aseguro que a mi me parecería muy raro…


Simple Minds - Don`t You Forget About Me


 

miércoles, 26 de agosto de 2009

QUÉ SÍ, QUÉ SÍ...QUÉ SE HA IDO Y YO NO HE CONSEGUIDO CERRAR LA BOCA TODAVÍA


Ocho horas de la mañana. Me cita en la cafetería de siempre, está más morenito que cuando nos dejamos de ver en julio, pero su cara es todo un poema. Nunca me acostumbraré a ver esa cara cuando va a descolocarse, o a descolocarme.
Hemos cambiado mucho en estos más de veinte años que han pasado desde que nos conocemos. Él ha perdido el pelo y ganado en apalancamiento vital, y yo he acumulado unas caderas que antes no tenía y unas dudas existenciales que no se daban cuando los jueves terminábamos cerrando aquel garito que aún existe y sólo pinchaban música española.
Hemos cambiado tanto que él, hasta hace dos minutos, tenía una vida y familia convencional, algo que en su momento hubiera parecido una broma macabra.

Han pasado veinte años y ayer, como después de cada verano, tocaba un abrazo prolongado, un fuerte beso y las preguntas de rigor: ¿Cómo estás?, ¿Cómo ha ido el verano?, bla, bla, bla. En su cara, un gesto extraño, un rictus  forzado, no sonríe. Desde que nos hemos sentado en la mesa no para juguetear con las manos (mala señal). Saca su paquete de tabaco y me ofrece un cigarrillo (seguimos mal), y al final vomitando, suelta la primera, "Anita, ya se lo he dicho, no puedo seguir, no quiero seguir. Me voy".


Como no es la primera vez que oigo esta historia, lo primero que le digo es: "¿Cómo te vas a ir? ¡Desgraciao!, que tienes dos hijos y dos hipotecas". Pero hoy no se ha desternillado de risa, hoy me ha mirado a la cara y me ha dicho: "Chata que se metan las hipotecas en el culo y a los niños (que ya no lo son) también, que " YO" me voy". Me consta que hoy coge un avión, y me consta que no lleva billete de vuelta.


Aún estoy intentando recomponer mi cara, más que nada porque el muy cabrón me ha dejado sobre la mesa, un poder general de ruina, un saco de documentación y el bonito papelón de recomponer su vida mientras se embarca en un viaje del que no piensa volver en al menos, ya ha avisado, un par de años.

Los hay que son listos y hasta incluso un poco cabrones.(como sé que lo leerá, que lo sepa...)

martes, 25 de agosto de 2009

ANNA y MIA HAY 3 BILLONES DE MUJERES EN EL MUNDO PERO SÓLO 8 SON SUPERMODELOS





Me tomo el primer café de la mañana leyendo una esquela en el periódico con su consiguiente atraganto. Ha fallecido "D de las M.", las siglas de una mujer de 25 años de edad, a quien, hace algún tiempo, por motivos profesionales conocí. 

"D", a la que llamaré Daniela pronto, durante su adolescencia, se hizo amiga de ANNA y de MIA.

Este par, se convirtieron en sus mejores amigas, mientras buscaba la perfección, no sólo estética, sino también en su vida. Una niña rotundamente exigente consigo misma. Tenía que ser la mejor en todo, la más lista (estaba por encima de la media de su clase), la más elástica (en aquellos años practicaba un deporte encaminado a la élite), la más simpática (que lo era) e incluso la más guapa (a mis ojos era bien bonita). Pero ANNA y MIA, como digo, entraron en su vida, Daniela se estaba convirtiendo en una mujer, había ganado peso, su cuerpo había adquirido unas formas voluptuosas que casaban poco, a su entender, con sus ganas de seguir siendo "la mejor en todo". Al principio, nadie observo nada fuera de lo normal, Daniela hacía su vida, estudiaba en otra ciudad, estaba estupenda, y había decidido ponerse a dieta como el 80 por ciento de mujeres de este país. Ninguna señal de alarma hasta que un día su madre, con la que no convivía desde hacía meses, la vio completamente desnuda. Algo estaba pasando, Daniela ya no era voluptuosa, apenas tenía pecho, su esqueleto se transparentaba bajo su piel, y apenas menstruaba. Empezó, en aquel momento, un calvario para todo el mundo, en especial para ella, grandes batallas, grandes mentiras, intentos de engaños, psiquiatras, psicólogos, medicinas alternativas, abogados y finalmente los Tribunales. 

La madre de Daniela me vino a ver, tenía una hija, con unas compañías terroríficas que la estaban llevando camino a la tumba. Su hija se negaba a comer y, cuando lo hacía, se negaba a mantener lo ingerido en su cuerpo, había empezado incluso a autolesionarse. Vi a Daniela en distintas ocasiones, acompañada de su psicóloga. Le explicamos que se estaba matando (menuda estupidez, como si ella no lo supiera), y le hicimos saber que si no se sometía a un tratamiento definitivo, volvía a residir en casa de su madre y cumplía las estrictas pautas que el médico determinara, solicitaríamos su ingreso judicial involuntario en un centro para, por lo menos, intentar evitar que se matara. No sirvió de mucho, a todo nos dijo que sí, pero claro, con la boca pequeña.

Daniela ingresó voluntariamente en una clínica, no en una, ni en dos, ni en tres ocasiones. Se trató de sus problemas alimenticios y psicológicos y, con el tiempo, los médicos decidieron que estaba lo suficientemente bien para seguir un tratamiento ambulatorio. Daniela salió a la calle, y como no podía ser menos, ANNA y MIA, seguían esperándola, para eso eran sus únicas amigas. Comenzaron a alternar de nuevo y Daniela, que no era tonta y sabía que la vigilaban de cerca, y no precisamente sus amigas, quiso poner tierra de por medio y marchó a estudiar al extranjero. Y así, ella junto a ella, su maleta y su beca, marcharon sus amigas. Con el tiempo se instaló a vivir allí donde marchó a estudiar, encontró un trabajo que junto con unos ahorros que tenía producto una herencia recibida, le permitían no depender de su madre, ni de su padre. Apenas venía a España.

Seguí manteniendo contacto con su madre por cuestiones bien distintas. Prácticamente nunca más, salvo aquellas horrorosas intervenciones que tuve junto a su psicóloga, volví a tener contacto con Daniela.

Hoy he leído su esquela, y estoy segura que la velan la maldita ANNA (anorexia) y la maldita MIA (bulimia).

PD.: Algo está fallando en nuestra sociedad cuando la gente se nos muere de algo tan complejo como es la anorexia y la bulimia.

domingo, 23 de agosto de 2009

RETIRANDO EL LETRERO DE "CERRADO POR VACACIONES”




Efectivamente, el final del verano llegó, y como decía el Duo Dinámico, tú partiras. En este caso soy yo la que parto. Es la primera vez en años que me tomo un periodo de vacaciones tan corto. Nos pasamos los once meses del año, deseando que llegue el ansiado mes de las vacaciones. En mi caso, agosto es el único mes en el que puedo cogerme unos días con cierta tranquilidad y, cuando llegan esos días de ansiado descanso, pasan sin darnos ni cuenta. Pero como todo, el tiempo es relativo.

Con los años he aprendido que las manecillas del reloj no siempre giran a la misma velocidad. Cualquier listo me dirá que no, que el tiempo es una constante y que un minuto dura lo mismo en agosto que en pleno mes de enero. Pues bien, no es cierto. El transcurso del tiempo depende de como lo vivimos, como nos sentimos y del estado mental en que nos encontramos en cada momento. Un día puede ser una eternidad y una semana un suspiro.

Organizamos nuestra vida a base de rutinas y pocas novedades. En realidad, una vida muy normal. Son cuatro los que viven en un constante “desafío total”, el resto de mortales nos refugiamos en lo ordinario de nuestro funcionar. Pero he descubierto, también con el tiempo, que la mejor manera de alienarse, de evitar los temas personalmente complicados, es sumergirse en la vorágine del día a día. Muchas ocupaciones, poco tiempo para pensar en si uno se encuentra satisfecho con la vida que lleva, en si tiene que cambiar los muebles del salón de su casa, y en definitiva, si debe darle carpetazo a su existencia anterior y empezar de nuevo.

Todos los cambios dan vértigo. En mi caso, gracias a la tecnología (es lo que tienen los teléfonos-agenda-ordenador-gestor de vidas), he podido comprobar que mañana mismo me voy a sumergir en un caos laboral infestado de reuniones y viajes que, momentáneamente, me tendrá ocupada, lo cual no es garantía para que “Pepito Grillo”, que se me clavó en el oído, me repita cada cierto tiempo, “Que coño estas haciendo con tu vida".

sábado, 22 de agosto de 2009

EL DESEO -Sueño de una noche de verano


Él duerme, parece profundamente dormido. Su respiración, hace unos instantes agitada, se ha tornado tranquila, reposada, sosegada. La cama deshecha, las sábanas revueltas, todavía cálidas y el aroma de sexo en el aire. Ella no puede dormir, está pendiente de todos y cada uno de los movimientos de él. Está tendido a su lado, totalmente entregado, ofreciéndole su espalda desnuda. Ella, tendida en la cama, a su lado, medio arropada con su camisa y envuelta en su aroma, apoya la cabeza en su mano, lo observa, recorre con sus ojos cada curva de su espalda, empieza por la nuca, y va bajando poco a poco por el rosario que conforma su columna vertebral hasta llegar a la curvatura lumbar donde sus ojos se pierden.
Siente ganas de volver a hacer el amor. Acerca su nariz a ese hueco infinito que se abre entre el cuello y el hombro, ahí donde su olor es más profundo. No puede evitarlo, acerca su boca y siente el calor de su piel, casi tomándole la temperatura. Con su lengua empieza a dibujar por el lienzo que hoy es su dermis, un universo de círculos y figuras abstractas llenas de deseo.
Él se estremece y finge dormir, se deja querer. Se ladea. La visión de su espalda ya es total, un hombro, una cadera, un glúteo, un muslo, y el deseo nuevamente clavado en la entrepierna.
Ella moja el dedo índice en su boca, juega con él mientras lo observa. Recorre sus labios con el dedo húmedo y, cuidadosamente, amorosamente húmedo, lo deposita en su columna vertebral. Dibuja su sinuoso recorrido y siente como se vuelve a licuar, se vuelve agua a golpe de reseguir los nudos de su esqueleto. Se acerca a su espalda, con cuidado como para no despertarle (es parte del juego), y apoya suavemente su pecho en sus omóplatos. Humedece nuevamente el dedo, pero no en su boca sino en recodos más profundos, más cálidos, y retoma el camino que dejo a medias mientras su boca, su lengua, degusta su piel salada. Ahora se desliza por su cadera donde pinta los círculos concéntricos de su anhelo y se adentra en busca de su sexo, como dejándose caer. Y lo encuentra, no era nada difícil. Él sigue fingiendo dormir, es evidente que no lo hace. Todo forma parte del envite del deseo. Desliza su mano por su verga, está cálida, y aún húmeda de la última embestida Que extraño. Sigue deslizando su mano arriba y abajo, mientras su lengua juega con su oído, su cuello, su hombro. Susurra a su oído, palabras ininteligibles que sólo ellos reconocen como suyas. Por fin, se da la vuelta, la abraza con fuerza, la besa en la boca, ya no hay sitio para dedo alguno, y ella se deja hacer. Quiere que la penetre, quiere que se corra dentro de ella y que lo haga ya. Si espera un segundo más, habrá explotado y hoy quiere volver a hacerlo junto a él. Los dos a la vez, lo que parece un imposible, pero que para ellos no lo es.

LA SIESTA


Es verano. Son los últimos días de unas vacaciones totalmente improvisadas, cortas, desganadas y distintas. Vacaciones extrañas, sobre todo por el momento personal que estamos viviendo. Estos días se han convertido en días de actividad frenética, mezcla de situaciones, de vivencias, visitas a los amigos, comidas largas, sobremesas apetitosas por la compañía y la conversación, noches frescas de gin-tonic y añoranza.
Estos dias, de amigos reencontrados, de alegrías y de grandes tristezas, tienen momentos especiales, muy especiales.
Estos momentos, que sólo me los dedico a mí, la persona que más quiero (que le vamos a hacer, soy mi más ferviente admiradora y la persona a la que más amo), son los de las horas muertas, las de las siestas. Cada uno recogido en su casa, en sus habitaciones, a la sombra de un sol de justicia, dedicándose cada uno a lo que más le apetece. Unos a quererse y ofrecerse las mil caricias que el día les niega, otros a descansar, y otros, los menos, a intentar encontrar un sentido a la vida que llevamos y buscar un futuro más allá del 30 de agosto.
Esta hora baja es de la que más me gusta, la que da un tiempo y un respiro antes de seguir caminando. Un hora para no dormir nunca, una hora para, en el mejor de los casos, morirse de amor.

jueves, 20 de agosto de 2009

LEVANTARSE ZOMBIE


Me levanto zombie, si es que a tumbarse durante una hora puede considerarse acostarse.

Hoy no es por el insomnio, que también ha ayudado, sino por un joputa que ha sacado a su hijo del país y nos ha movilizado durante 24 horas (ahora a esperar que los que tienen que hacer su trabajo, lo hagan). Pero a lo que iba.
Hoy, como zombie que soy, no tengo sangre en las venas, sólo tengo cafeina, unos gintonics que "me obligaron" a beber en la fiesta de "la noche de los muertos vivientes" y varias caladas a un cigarrillo de la risa.
No sé si me duele la cabeza por culpa del joputa (que me obligó durante todo el día de ayer, a soportar estoicamente varios "chorreos" telefónicos y a leer mil documentos .docs, y .pdf), o si por el contrario, ese dolorcillo taladrante es producto de la falta de sueño (no sólo por hoy), maś con la ginebra de garrafón, (fijo) el exceso de cafeina (aquí no hay nespresso) y ah, lo más importante, la sensación de perdida de tiempo vital que nada tiene que ver con lo ocurrido en las últimas 24 horas, ¿o sí?
Hoy me toca el desquite. Sé seguro, (tanto como que ahora mismo oigo las campanas de la iglesia de este pueblo, que están sonando sin parar. En un rato me acerco a hablar con el cura y pedirle que baje el volumen porque es insoportable y sugerirle que haga una colecta y ponga campanario digital, a ver si así da menos el follón), que hoy me desquito.
Que tiemble La Zenia, hoy no conozco ni a mi madre.

miércoles, 19 de agosto de 2009

"L" QUE AHORA CREE QUE TIENE UN ÁNGEL



Recibo un correo de “L”. Hacía tiempo que no tenía noticias suyas. La última, que tras varios tratamientos médicos, finalmente estaba embarazada.
“L” es una gran mujer, con un trabajo complicado pero altamente gratificante para ella y para los que caen en sus manos. Fue alumna mía durante dos años. Ya en aquellos tiempos se estableció una corriente de afecto y simpatía que no impidió que la suspendiera durante los dos cursos y que cada septiembre se tuviera que presentar a superar la convocatoria de una asignaturas que para nada le servían en su día a día. Nunca le ví una mala cara pese a que aquellos estudios, que como ella misma decía sólo le servían para “no oxidarme” y "cambiar de tercio”, la llevaban de cabeza.

Tras el “calvario” que vivió conmigo, que me llevó a invitarla a más de uno, dos y hasta tres cafes a la salida de clase ya por la noche, y antes de su entrada a trabajar (optó por trabajar en turno nocturno de urgencias para asistir a sus asignaturas), y gracias a eso, y a otras muchas cosas, con el tiempo se estableció una relación que hemos mantenido durante años, incluso en la actual distancia. Relación que se afianzó el día que ingresé de urgencias en el hospital en el que trabajaba, y ella estaba de guardia.

Hoy su correo, que lo he leido mientras atravesaba España de “cabo a rabo” (como dijo Castillo Puche), me ha entristecido profundamente. Me cuenta que ha dado a luz a un niño, un precioso niño que, tras siete días de vida, ha fallecido. Me cuenta que este correo tenía que ser la “presentación oficial” de su hijo y sin embargo, se ha convertido en un obituario que jamás hubiera querido escribir.

No hay nada más terrible que ver como se te muere un hijo. Sólo tenía 7 días de vida pero, en realidad, es mucho más que eso, no sólo fue mi hijo durante esos pocos días, sino que también lo fue los 9 meses que lo llevé en mi barriga, y lo fue también durante los más de dos años que estuve preparando su llegada. Ahora no puedo respirar". 

La he entendido perfectamente, y su dolor se ha convertido en mi dolor, y la distancia en una mierda insalvable pese a la tecnología.

Ella conoce mis circunstancias y yo conozco las suyas. No puedo ponerme en su sitio, pero puedo acompañarla en su pena, caminar a su lado. No hay grandes cosas que decir, en realidad ninguna, sólo tenderle la mano, besarla en la frente y abrazarla tan fuerte, aunque sea en la distancia, que la respiración le retorne acompasada.

Sé lo que es dejar de ver palpitar dos corazones que lo hacían a la vez, yo no pude llorar. Hoy sin embargo, he llorado por ella, por ese niño que no conocí e incluso por aquellos dos corazones que hace años se pararon sin más.


lunes, 17 de agosto de 2009

SHORT CUTS


Domingo 16 de agosto de 2009

Si dijera “I had a dream” posiblemente todo el mundo pensaría que iba a lanzar un speech político. Sin embargo, pese a que tuve un sueño, éste estuvo más cerca de una película de Robert Altman, que de cualquier otra cosa. Debo reconocer que en los años 90 me trague todo lo que Altman dirigió (desde “Mash” pasando por”Cokie's fortune”, por “El juego de Hollywood”, por “Pret a porter” y mi favorita “Short Cuts”, ahí descubrí a Raymond Carver). Siempre quise ser la pelirroja de la película. Esto no es una novedad, ni siquiera está ligado a Robert Altman, pues no sólo quise ser Julianne More en “Short Cuts”, sino que también quise ser Maureen O'Hara en “Un hombre tranquilo” o, incluso, Jessica Rabbit en “Roger Rabbit”.

Pero a lo que iba, esta noche, cuando por fin he conseguido encadenar más de tres horas de sueño, se ha “liado parda” en mi onírico mundo, ese que a veces he intentado controlar pensando mucho, justo antes de dormirme, en aquello que quería que fuera mi sueño. Debo decir que esta postura tan ridícula y adolescente jamás dió resultado por lo que, con el tiempo, la abandoné y ahora, antes de dormir, lo único que hago es ponerme mi música favorita en un pequeño mp3 y vaciar la mente.
Hoy, tras acostarme, habiendo visto en televisión “Lo Puentes de Madison County” (Debo decir que Merly Streep es gilipollas), y de escuchar a Ella Fitzgeral durante un rato, he soñado, encadenado con otras cuestiones que ni recuerdo pero que han sido moviditas, con mi padre.
Sí, con mi padre, que nada tiene que ver ni con Madison, ni con Merly Streep, ni con Ella Fitzgeral, ni tan siquiera con el último mail que leí esta noche antes de acostarme y que me enviaba uno de mis hermanos.
Mi padre falleció hace ya algunos años, seis para ser precisos. A partir de ese momento, pese a no tener una relación excelente con quien se había esgrimido en una figura de autoridad, distancia y un profundo desconocido para los que convivían con él, pasé a sentirme huerfana.
Nunca le entendí demasiado. Nunca, en vida, sentí curiosidad del porqué había abandonado su pasión por la pintura y el dibujo, del porqué todo lo encerró en un armario.

Nunca nos mostró ninguno de sus trabajos, sólo a hurtadillas, cuando los mayores no nos vigilaban, abríamos el armario de luna y veiamos aquellas carpetas. Nos parecía increible.
Hoy, con el tiempo y él fallecido, habiendo observado atentamente cada uno de aquellos dibujos y apuntes, aquellas cartas y notas que dejó, creo que comprendo mucho mejor algunas de las cosas que nunca dijo, alguno de los gestos que nunca tuvo, y me revienta profundamente que aparcara su vida, por estar en la nuestra de la manera que estuvo, distante y ajena.

Hoy, en mi sueño, aparecía él, y aún no sé porque motivo, lo encontraba en la calle, como si fuera un desconocido. Al intentar llamarle, acercarme, desde la lejanía me sonreía y, me hacía un profundo corte de mangas (lo que jamás habría hecho en vida), para decirme que ahora era libre. Y, ¿ sabes que?, hoy por fin, aunque sea en un sueño y a través mío, le he sentido libre, lo cual me ha reconciliado con su persona y me ha puesto una sonrisa en los labios.

P.D.: Quizas debería dejar de encender incienso en casa, tomar mojitos por la noche, y dedicarme a la vida contemplativa. De lo contrario, si sigo así el mundo de mis sueños se va a convertir en carne de psicoanalista.

jueves, 13 de agosto de 2009

PERSEIDAS

La noche hoy sí que es mía, sólo mía. El mundo desaparecido. Pero no hay silencio, no. De fondo se oye el rumor de la batiente marina que se mezcla con una melodía suave, cálida y envolvente. Una terraza sobre el mar, un acantilado con vistas, las piernas cruzadas en un reposo total y los pies apoyados en una balaustrada de piedra. Hoy la tierra atraviesa la órbita de una nube de meteoritos. El cielo cruzado de Perseidas, lágrimas de San Lorenzo. Y sí, la noche es así, más terrenal que nunca, más sentida que muchas otras, tomando conciencia del propio YO, buscando respuestas a mil preguntas que ayer no existían. Porqué así es la noche, rumor de mar, olor de sal, la luz de una vela, y una copa de vino tinto en la mano. A solas conmigo misma, disfrutando la nada . Y ahí, entre la nada,  una última pregunta: ¿Puede un pensamiento cruzar un mar y parte de un océano? Estoy convencida de que sí.

martes, 11 de agosto de 2009

LOS ABISMOS PROPIOS

Sé durmió. Hacía semanas que no lo hacía y por primera vez en mucho tiempo no lo hizo de manera agitada. Soñó, por primera vez en meses, soñó y durante ese sueño se soltó de la garra de la inquietud que había invadido su vida. La angustía y la sinrazón le habían cogido de la mano y le hacían caminar por estrechos laberintos, confundiéndole más si cabía.
Necesitaba no pensar, necesitaba dejarse llevar, no tomar decisiones, no nada, sólo respirar con la cabeza totalmente vacía, sin nada. Convertirse en un autómata durante algún tiempo y así, poder descansar.
A los días tocó fondo y resurgió, porque eso es lo que tiene llegar al límite que, o bien te mueres nada más rozarlo, o renaces más fuerte todavía.
El subconsciente es como el fondo del mar, traicionero y sin salida. Una vez llegas al suelo, o te ahogas en sus aguas (que no son más que tus propias miserias y miedos), o resurges con voracidad, a fuerza de flexionar las rodillas, una vez tocado el fondo, para con un brutal impulso hacia la superficie, renacer a una nueva forma de vida, mediante un ascenso imparable.

Y en esas anda. Intentado dar forma a su nueva vida. Una vida que, pese a lo que ahora cree, volverá a llenarse de miedos y angustias, pero ahora ya sin ignorar que, a cada encontronazo consigo mismo, con tendencia a dejarle fuera de juego, hay un cordón invisible que le estira hacia la superficie del mar de sus angustias para que no se muera en el fondo de su abismo.


lunes, 10 de agosto de 2009

Si algún día me pierdo...


Lunes, 10 de agosto de 2009 a las 7:24
Ayer estuve en la playa, no en una playa cualquiera, sino en una de esas donde parece que la gente que está allí lo ha hecho desde siempre. No se ven mesitas de camping, no se ven radiocasettes vomitando "Camela", y no huele a crema solar de coco. En esta playa, todo es perfecto, todo parece tener una patina de desidia y de dejadez al mundo que, en realidad, es sólo una postura. En esa playa, situada en un privilegiado enclave de L'Empordà, todo es "guapo", el paisaje, su mar frio y azul, su costa rodeada de pinos. Durante años (al menos los xx que hace que yo las conozco), este angosto paisaje ha favorecido que fueran una playa secreta, íntima y en las que se palpa el "dolce far niente".
Hoy vuelvo a estar en BCN, tengo que despedirme de una de las mujeres que más influyeron en mí vida. Su esencia marchó hace ya mucho tiempo, pero hoy enterraremos ese cuerpecito inherte, apenas visible, en el que se había convertido una de las mejores cabezas que jamás he conocido.
Y así, mientras estaba sentada en la roca de la playa pensando en el lugar en el que me ha situado la vida, he llegado a la conclusión que si alguna vez me pierdo que me busquen aquí, aunque se me pierda la esencia.

viernes, 7 de agosto de 2009

A VUELTAS CON LA PILDORA DEL DIA DESPUÉS II


Leo en la prensa que la Conselleria de Salut de la Generalitat de Catalunya y los Colegios de farmaceuticos han llegado a un acuerdo sobre el Protocolo de distribución de la llamada "pildora del dia después", cuando ésta tenga que ser suministrada a menores de edad.
Y una vez más, como estamos en una especie de República bananera que calza "barretina i espardenyes", empezamos a intentar modificar por la vía de la absurada distribución de funciones, ergo de responsabilidades, aquello a lo que no hubo bemoles de oponerse por mor de esgrimir la bandera del "somos más modernos que nadie" y las menores también tienen derecho a la intimidad y a la decisión sobre el propio cuerpo.
Pues bien, parece ser que ahora los farmacéuticos valorarán la madurez de la chica (que yo sepa un farmaceutico está tan capacitado como yo para valorar este extremo, lo cual no es mucho), valoración que cabe preguntarse si se efectuará en la rebotica o si lo harán a calzón quitado en el propio mostrador de la farmacia, todo ello a fin de ver como queda la "intimidad de la menor"
Se dice que realizarán a la usuaria una entrevista (¿le preguntaran cuantas veces mantiene relaciones sexuales?, ¿si le va más la postura del misionero o el doggy style?). Que rellenaran un cuestionario que remitirán posteriormente al departamento de salud correspondiente (¿Dónde queda la facilidad de consecución de la píldora de marras y la confidencialidad en su suministro?).
Asimismo, les preguntarán si es la primera vez que la toman o si por el contrario son reincidentes en el uso de ésta. En este último caso, no la suministraran y remitirán a la menor al centro de planificación familiar que corresponda, con lo que cabe preguntarse si ahora tendremos un peregrinar de muchachas por los distintos servicios sanitarios a la busqueda de la pastillita de marras como si fuera el Santo Grial.
En los casos que tengan problemas de salud, dígase hepáticos, etc., tampoco les será suministrada para así preservar su salud, al menos, en un primer momento.
Y así, un montón de gilipolleces más, que no sabemos que político o técnico lumbreras ha ideado, en mor de defender los intereses de las menores.
Aún así, cuando del contenido del propio Protocolo, y de las medidas que en éste se adoptan, se desprende que estamos ante un medicamento que tiene sus consecuencias, no sólo físicas sino también psicológicas, nadie se plantea a que estamos jugando, donde entran los adultos responsables de éstas chicas. No olvidemos que en este caso, no hay necesidad de que la menor acuda a la farmacia a solicitar el mentado medicamento, que por lo visto tantas reservas precisa, sin que vaya acompañado de sus padres o de un adulto responsable. Quizas el papel se sitúe en "acompañar" a la menor en la asunción de las consecuencias y efectos adversos que la pastilla pueda tener, sin quizás, tener conocimiento de que se ha producido su ingesta.
Rozamos los límites del absurdo y ahora, cuando ya está hecha" la gran cagada" pretendemos que sean los farmacéuticos quienes se erigan en Juez y parte a la hora de atender a la salud de nuestras adolescentes.
Hay algo que no se ha entendido todavía, porque no interesa entenderlo. La pildora del día despues no es una pastilla juanola. La salud física y mental de nuestras adolescentes no es cosa de juegos, y lo verdaderamente importante es que se coloque cada cosa en su sitio: una buena educaciópn sexual, una buena autoestima en nuestras chicas, y unas relaciones familiares que vayan más allá de la compra de la play station por Navidad.
Sólo cuando empecemos a trabajar las anteriores premisas empezaremos a ir por el buen camino, mientras tanto, todo son parches.

PROFUNDA SIMA ABISAL


Apenas quedan unas horas para que se abra, entre ellos, una profunda sima abisal. Allí caerán, los dos, sin remedio. Y perdidos en la oscuridad de sus frias aguas, empezarán a nadaran, a bracear y respirar acompasadamente para, si la vida lo quiere, permitirles ser razonablemente felices en sus respectivos mundos subacuaticos. Y así, nadando sin parar, recorreran la sima sin tropezar, en ningún momento, con la piedra refugio que uno ha sido para el otro en su vida cómoda, tranquila y sin chispa alguna.
Prueba de fuego, prueba de agua. Que empiece la fiesta.

EL PUNTO -Montserrat Roig-





"Jamás, jamás, jamás, contaba ella a sus amigas, se había enamorado así. Y, al decir "así" ponía un énfasis especial en la "i" acentuada, alargándola un poco como si en esta "i" acentuada le fuera la vida. La había abandonado y había decidido morirse todas las tardes. El método que creyó más adecuado fue el siguiente: bajaba las persianas, pasaba las cortinas, cerraba la ventana y se tumbaba en la cama. Dormía. Como se sabe, dormir es morirse. Por la noche se despertaba llena de asombro: no sólo no había conseguido morirse, sino que tenía hambre. Las amigas, en sus consejos, se dividieron en dos: las que decían que el mundo estaba lleno de hombres y las que aseguraban que estaba vacío de ellos. Su madre exclamó "¡Estás acabada!, pero la abuela, que había nacido en pleno auge del adulterio en cuanto a diversión, la contradijo: "Jamás se acaba una mientras tenga ardores". El psiquiatra le aconsejo que le odiara, que recordara sus vicios, sus gestos más ridículos. Pero ella todavía se desesperaba más: ¿Cómo podía odiar al hombre que le había descubierto lo mejor de sí misma? (Hay que decir que en su adolescencia, fue una gran lectora de Corín Tellado). Y fue pasando el tiempo. Su desesperación no parecía tener límites. La madre, la abuela, las amigas e incluso el psiquiatra decidieron que era un caso incurable. No se puede hacer nada contra alguien que, durmiendo, se muere de amor todas las tardes.
Pasaron cuatro años, viajó, conoció gente nueva, se matriculó en inglés y en tai-chi. Y un día, en el teatro, vio que un hombre no cesaba de mirarla. "Debo estar en mi mejor momento", pensó. Entonces el hombre se acercó y le dijo "no has cambiado, estás muy guapa". Ella le dijo que le perdonara, pero que no le conocía. Él se azoró: ¿No te acuerdas de mi? Soy Juan...Le tuvo que mirar cuatro veces para reconocerlo. ¿Aquel era el hombre que le había hecho sufrir tanto y ahora no recordaba su cara? Volvió a observarlo y en su rostro vio la sombra de algo impreciso, de algo que un día, no recordaba cuando, fue. Y se dió la vuelta. A sus espaldas quedaba una cara como un punto, un punto en una "i" que antes había sido acentuada con todo el énfasis del mundo".




 

jueves, 6 de agosto de 2009

MORIRSE UN RATO

Ayer soñé que la muerte me venía a buscar. Debo andar con el subconsciente revolucionado, algo alterado y totalmente disparado. Sin embargo, pensar que me muero, soñar que desaparezco, no es más que una representación adelantada de lo que tarde o temprano va a pasar.
Es evidente que no estamos en la tierra para quedarnos para siempre. Nacemos, si tenemos suerte crecemos, envejecemos y finalmente, sin poder evitarlo, palmamos. Ni más ni menos. No tiene nada de extraordinario, es nuestro sino.
Yo no creo en nada, lo cual no deja de ser una desgracia cuando uno se plantea que pasa después de morir.
Nos morimos, nos descomponemos, con suerte abonamos una flor o contaminamos un océano y ya está, físicamente es así, nada más. Sin embargo, al final, en el último momento, un poco de esperanza, una prórroga a nuestra vida, y es que en definitiva sólo desaparecemos del mundo cuando los demás dejan de recordarnos. Y así funciona, al menos así lo entiendo yo.
Sólo prolongamos nuestra existencia a través del recuerdo de los demás.
Nuestro futuro como muertos, un recuerdo, puro travelling circular en la cabeza de quienes nos quisieron o nos odiaron. Simplemente eso.


lunes, 3 de agosto de 2009

¿QUÉ TE APUESTAS A QUE NO ES VERDAD?


Que profunda es su mirada...¿Has visto como mira?, sí, sí una pasada, parece que te vaya a atravesar cuando lo hace. Dicen que es muy" intelectual".
¿Has visto?, lleva un libro en la mano. ¿Lo has visto?, no, no y ¿Qué es lo que lleva?. Pues no lo sé, no lo he podido ver, será un ensayo, seguro, no es demasiado gordo y las tapas son finas.
¿Has visto?, hoy lleva a una niña pequeña de la mano?, pero ¿Tiene hijos?...pues parece ser que sí, es igualita a ella. Yo pensaba que no los tenía. ¿Y eso? no sé, por la pinta que tiene siempre de despiste permanente y porque la he visto en un bar de copas rodeada de otros pendones como ella, tomando copas y muriéndose de risa.

Y ella, camina cabizbaja calle abajo, sus despistes matutinos han provocado que salierade casa sin lentillas y sin ellas no es nadie. Maldita miopía. Otra vez se ha estropeado el lavaplatos, ojala el electricista me indique en el manual, donde está la puta resistencia. Y encima hoy, por si no fuera suficiente, tengo que llevar a Clarita, la insoportable hija de la vecina, hasta el autobús escolar.
Perra vida ésta