martes, 21 de septiembre de 2010

INCERTIDUMBRE


Dio la vuelta sobre la cama hasta quedar de costado. El pelo se le revolvió formando una masa indefinida en la almohada aún caliente. Apoyó la nariz y aspiró profundamente, quería que se le colara hasta el último aliento que de él quedara allí. El día se presentaba perezoso y no tenía intención de moverse. Cuando marchó, le lanzó un beso con los dedos mientras le guiñaba el ojo. Cerró la puerta despacio. No volvió a dormirse. El sol empezó a colarse por la ventana y una veta de luz le recorrió la espalda. Al recordarle, sintió que el pensamiento se le colaba por la humedad resbaladiza de entre sus piernas. La felicidad debe ser esto, pensó. Sus manos volvieron a buscarle donde ya no estaba.
 
© Fotografía: "Incertidumbre" Eduardo Medina