viernes, 30 de julio de 2010

MIGRAÑOSIC GÜOMAN o echando el cierre una noche de verano




Sufro de migrañas desde mi más tierna infancia. Dolores de cabeza tan espectaculares que empiezan clavándose sobre el parpado, generalmente derecho, siguen rodeándome la cabeza hasta clavarse como un puñal en la nuca. Me provoca fotofobia, aversión a los olores fuertes, al humo del tabaco, nauseas, mal sabor de boca y unas inmensas ganas de morirme. El estrés y otros bichos acabados en -és  suelen incrementarlas. 
Siempre he creído que el día menos pensado me dará un chungo en forma de ictus y me quedaré babeando por siempre más. 

Que nadie se asuste, no sé si las jaquecas tienen algo que ver con los ictus, esa es sólo una asociación de malas cosas que hago yo porque tengo tendencia al victimismo y a la autodiagnosis de las enfermedades más variopintas. Así que tranquilos, sólo yo me quedaré tontita de una migraña que desembocará en un ictus.

¿Por qué explico mis estados migrañosos que no interesan a nadie? Pues porque hoy no tenía demasiadas ganas de estrujar otra cosa que no fuera una naranja y no sé qué escribir. Llevo unos días muy estresantes, durante cuatro seguidos he soportando un taladro clavado en el cerebro, se me ha descompuesto el equilibrio de mi flora mental, he sufrido algunas pérdidas y eso me ha dejado para el arrastre pero, por fin, esta tarde he podido dejar el ibuprofeno.

Sé que podría ahorrarme escribir esta inmensa parida pero no quiero hacerlo, voy a continuar colgándolas hasta que me canse. Así que, como la de hoy ya está dicha, puedo considerar que he cumplido con mi cometido y puedo poner fin a esta jornada. 

Soy una migrañosic güoman que ha triunfado. He sobrevivido al mes del horror  y, por fin, ha llegado el momento de cerrar los campamentos de invierno y calzarnos las chancletas.

Han llegado las vacaciones. Bienvenidas sean.



 

QUIMIZEFA PLATÓNICA


Dicen que el amor es cuestión de sustancias químicas. Esa afirmación me deprime. Me gusta más Platón que la tabla periódica. La ciencia intenta pasar por delante de la filosofía. Me deprimo. Dicen que debo asumir que cuando tengo un conflicto amoroso, el apuro proviene de la batallita que libran sustancias cuyo nombre me es imposible recordar. Me enamoro por culpa de la química. Una fatalidad.
Me descubro, como si me hubiera autoescultado, un problema con las sustancias químicas, con las internas. La situación se ha vuelto insostenible. Se han ido deslizando sin que me diera cuenta y lo han convertido todo en un caos. Busco el control y me sumerjo en la química externa, esa que adopta las formas y texturas más singulares, liquidas, sólidas, incluso gaseosas,buscando el contrapunto. Las alineo frente a mí. Tengo que decidir el orden de su ingesta. En realidad, me da igual, irán cayendo unas tras otras como si fueran palomitas de maíz. Pienso en “Fregoli”. Si el amor es el resultado de combinaciones químicas internas, yo nada puedo hacer. A priori no puedo controlarlo de manera natural. O tal vez sí, sólo que yo no lo sé hacer. No lo dudo, me encamino a la cocina, allí tengo un arsenal. Opto por la vía fácil y legal. Una copa para ordenar el desorden químico a base de compensaciones sustancialmente artificiales. Vuelvo a pensar en “Fregoli”. Pierdo la cuenta de las copas tomadas mientras pienso si no estaré encharcando inútilmente mi materia gris. Retorno a “Fregoli”. La decisión ha sido fatal. No sólo no he conseguido equilibrar el desequilibrio sino que he deprimido mi sistema simpático y, de paso, al resto de mi persona. Por eso ando hecha unos zorros. He lacerado mi química interna a fuerza de agitarla en un coctelera. Hoy arrastro una resaca del quince y la certeza que el amor poco tiene que ver con la química en estado puro.
Quiero olvidar a “Fregoli” y tatuarme a Platón

WYNTON KELLY TRIO - Light my Fire

miércoles, 28 de julio de 2010

SALITRE


Cuando me contó que sufría, decidí dejar de verle. Nunca he sido valiente. Intenté evitar que me contara los motivos pero no estuve a tiempo. Buscaba un pretexto para seguir ignorando, conocer podía ser fatal, al menos para mí. Sin embargo, cuando aún pensaba en una excusa que me evitara tener que enfrentarme con lo que desde hacía meses esquivaba, me arrojó a la cara sentimientos que yo no quería conocer. Tuve miedo. Sentí que la cabeza empezaba a darme vueltas y que mis oídos se convertían en cajas de resonancia que deformaban todo lo que a ellos llegaba. Cada palabra que pronunciaba rebotaba dentro de mí y salía despedida hacía algún lugar al que no debía ir a parar. A ratos, se le humedecían los ojos pero yo procuraba seguir impasible. Intentaba alejarme de esa intimidad que se estaba generando y en la que yo no podía, no debía entrar. Estuvo así durante más de una hora. Cuando oí una especie de suspiro entrecortado, supe que había terminado. Seguimos en silencio durante varios minutos más. Apagó el cigarrillo y se levantó. Lo siguiente que oí fue el tintineo de unas caracolas que chocaban entre sí y sentí un golpe de Levante que se coló, alborotando las hojas del periódico que había sobre la mesa. Sólo entonces fui capaz de reconocer que sentía lo mismo y que jamás se lo diría. Desde entonces el fracaso tiene olor a salitre.

lunes, 26 de julio de 2010

LLISCANT

 
No em reconec. Ho diu mentre recull les seves coses i les col•loca a la bossa. Una llàgrima s’esquitlla galta avall i només puc seure i escoltar. Em diu que no pot pensar en el que sent, en el que li passa. Viu en un permanent estat d’espera que la desespera. Deturar-se en cada detall pot ser equívoc i ho sap. Oblida la racionalitat i perd els punts cardinals. Però la necessita per entendre el que passa al seu voltant, per interpretar els gestos, per saber el que s’amaga darrera de cada esglai, de cada moviment que es desdibuixa a cada segon que passa, es converteix en ferotge. Intueix que ja no decideix res. El pensament se li trasbalsa mentre ell llisca com si tingués les mans humides.

domingo, 25 de julio de 2010

AL SUR DE LA FRONTERA, AL OESTE DEL SOL (Fragmento) -Haruki Murakami-


"La descubrí enseguida. Dentro hacía un calor sofocante, pero ella, sentada de espaldas a la puerta continuaba con el abrigo puesto. Yo no podía apartar la mirada de aquel abrigo rojo, Me senté a la mesa del fondo y pedí un café. Luego, tomé un periódico que tenía a mano y, mientras simulaba leerlo, la estuve observando. Ella tenía una taza de café sobre la mesa, pero, por lo que pudo ver no lo tocó. De pronto sacó un cigarrillo del bolso y lo encendió con un mechero dorado, pero, aparte de eso, permaneció todo el tiempo inmóvil, sin mover un músculo, con la vista clavada en la ventana. Podía pensarse que sólo estaba descansando, pero también que se hallaba sumida en profundas cavilaciones. Yo leí el mismo artículo una vez tras otra mientras sorbía mi café."

viernes, 23 de julio de 2010

BÁSICOS



No pienses que fuera de aquí encontraras nada. No lo hay. Este es tu sitio. No hay azar. No hay nada, sólo el aquí y ahora. 
Duérmete. Sólo así serás otro.

jueves, 22 de julio de 2010

ESPASMOS


La rabia lo cruje. Frota la paleta como si quiera sacarle fuego. No puede dejar de pensar en lo estúpido que ha sido. Sólo a un necio volvería a caer en lo mismo. Tira la madera dentro de la pila. Se parte en dos. Se frota los ojos. Si no fuera porque se sentiría ridículo, rompería a llorar ahora mismo. Pero los hombres no lloran. No sabe quien dijo esa estupidez. Él se muere de ganas de llorar.

La noche es fría. No puede ser de otra manera. Camina despacio hasta el metro. Aún se pregunta cómo pudo ser tan estúpida, sólo una necia se comportaría como ella. Es la enésima vez que discuten por lo mismo. Aún recuerda la primera vez. Fue en aquella cafetería donde se encontraban todos los martes. El motivo, una tontería, como siempre. Aquel día se marcharon sin tan siquiera despedirse. Pero se buscaban. Tontas excusa para encontrarse, disfrutarse. Sólo se torcían cuando uno ponía un pie tras la frontera que nadie había trazado pero los dos sabían existía. Nimiedades que enmascaraban pesares más importantes. Se prometía, cientos de veces, no caer en sus propias trampas, dejar que el tiempo transcurriera sin plantearse nada más que vivir los momentos que la vida le entregaba. Los dos, cada uno por su cuenta, habían decidido continuar con sus vidas. Empeñarse en otra cosa distinta no tenía sentido.
Abre la puerta de casa, procurando no hacer ruido. Lleva el maquillaje corrido. Deja el bolso sobre la mesa del comedor y se encierra en el baño.
Apoya las manos en el mármol frío. Empieza a temblar. Se abraza intentando contener los espasmos pero un torrente de lágrimas la inunda del todo. Se sienta en el borde de la bañera. Lo tiene decidido, no le va a volver a ver más, no sirve de nada. Las cosas son como son, nada va a cambiar. Ella tiene su vida, él la suya.
Unos golpes suaves en la puerta, la sobresaltan. Sí, todo va bien, sólo un poco mareada, pero todo está bien. Abre el grifo. El agua le recorre la nuca, ahora tiene frío del de verdad, del que viene de fuera.

miércoles, 21 de julio de 2010

OJOS Y BOCAS


“Hay gente que piensa que el carácter de las personas se refleja en los ojos. A mi me parece que es en la boca donde se reconocen trazos que la mirada no consigue disimular. La boca traiciona siempre las intenciones”.
 Montserrat Roig (La aguja dorada)

martes, 20 de julio de 2010

DEL ABORTO Y ESAS COSAS



Abortar (Del lat. abortāre). Dicho de una hembra: Interrumpir, de forma natural o provocada, el desarrollo del feto durante el embarazo.
En muchas ocasiones he dicho que recurrir al diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, ayuda a solventar algunas dudas. Ahora que ya disponemos de la definición de lo que es el aborto, creo que ha llegado el momento de entrar en temas más espinosos que, a buen seguro, me va a granjear más de un conflicto.
Cuando nos posicionamos frente al tema del aborto debemos hacerlo desde un punto de vista científico-anatómico o moral, pero no, desde luego, desde un punto de vista jurídico. Hacerlo desde ahí sería un error de bulto. Lo legal, en este caso y en otros muchos, tiene poco que ver con el origen y desarrollo del hecho incluso del concepto. Será legal lo que el legislador quiera que lo sea, con independencia que lo legislado sea moral, amoral o inmoral. Las leyes son la que son, y proyectan, en parte, la conciencia social de un grupo que, en virtud de unas mayorías establecidas, prevalece sobre el resto. Ni más, ni menos. Las leyes no son la panacea ni el reflejo de verdades absolutas.
El tema del aborto es espinoso. En él se han mezclado, desde tiempos inmemoriales, las churras con las merinas. Como en esta época no podía ser menos, actualmente continuamos haciéndolo de manera que, quien se posiciona a favor de posturas que abogan por la libre interrupción voluntaria del embarazo es un progresista, quien se posiciona ante posturas negativas o restrictivas es tachado de retrógrado. No puedo estar más en desacuerdo.
En los últimos tiempos, como consecuencia de lo que ahora decía, se ha abierto un debate absolutamente absurdo que tiende a eliminar la realidad de la base del aborto, la  existencia de una vida humana en formación. Imagino que la finalidad es facilitar un discurso en el que el ciudadano se plante ante el aborto sin planteamientos ni morales, ni filosóficos. 
Si un embrión o un feto no es vida humana (esto lo ha dicho la propia Ministra de Igualdad), no existe conflicto moral alguno. Abortar sería lo mismo que someterse a una operación de amigdalitis, suprimimos algo que molesta y provoca problemas. Pero todos sabemos que no es así, una operación de amigdalitis, sustancialmente más molesta (desde el punto de vista físico) que un aborto, no nos provoca absolutamente nada. Por el contrario, hasta la mujer más convencida, cuando aborta, se realiza planteamientos sobre si misma y sobre “eso” que aborta.
Abortar, lo queramos o no, es poner fin a un proyecto de vida. Eso lo sabemos todos. Cuestión distinta es hasta que punto estamos dispuestos a que este poner fin sea una cuestión amplia o restringida. Por eso el debate, en su inicio, no debe perder de vista esta cuestión, que es lo que en ocasiones hacemos cuando manipulamos el lenguaje para que todo sea más aséptico. Y es que las cosas son lo que son.
Optar por una legislación abierta en materia de aborto, no debe hacernos perder de vista que estamos ante un mal remedio social al que no debería llegarse. Nadie puede estar a favor del aborto, decir lo contrario me parece una solemne barbaridad. Distinto es que regulemos la existencia de una práctica que existe y por la que algunas mujeres optarán a lo largo de su vida. Y eso mismo no debe cegarnos en el hecho de ser consciente de lo que existe detrás que cada interrupción voluntaria del embarazo y de las consecuencias que el mismo puede llegar a tener, tanto físicas como psicológicas. No negaré la necesidad de que se ponga en orden este tema, pero lo que yo, en mi fuero interno, no estoy dispuesta es a que me vendan una moto.
Reflexionen, piensen y luego colóquense donde ustedes quieran y no donde los demás les coloquen.

domingo, 18 de julio de 2010

PROMESAS


Si sobrevivo a este domingo, PROMETO: no volver a tomar ibuprofenos en ayunas, no despertar a mis vecinos a ritmo de boleros, no pintarme las uñas de los pies encima de la cama, limpiar el frigorífico cada vez que derrame el zumo dentro, no tirar por el desagüe de la cocina el aceite de las patatas fritas, tomar menos chocolate y más manzanas, no dilapidar mis ahorros en objetos absurdos que acumulo en el armario de la entrada de casa, llamar a mi madre todas las semanas, no poner fairy en el cajón del detergente de la lavadora, contestar los correos electrónicos que recibo, ser más tolerante con aquellos a los que no soporto, incluso poner mayor distancia con los que adoro. Pero todo eso sólo lo prometo si este tedioso y asfixiante domingo termina, permitiéndome sobrevivir, en cuanto chasque los dedos.

sábado, 17 de julio de 2010

BALDOSAS


Arrastro los pies por toda la casa, desobedeciendo reglas no escritas. Cuando uno camina los levanta, los coloca uno delante del otro para avanzar. Los pies no se arrastran. Pero me muevo fatigosamente. El bochorno emborracha el día. Los pies descalzos. El suelo templado y una permanente sensación vértigo invita a tumbarse. Me agacho y apoyo las manos sobre las baldosas, como si les tomara la temperatura. El calor asciende por los brazos, por las venas corre el mercurio. Palpo las losas sin mirarlas, necesito inclinar la cabeza, apoyar la frente en el suelo.
Siento el roce de la cadena. Coloqué el pasado alrededor del cuello invitándome a sentirle de nuevo. Un delirio que justifico pensando que, cuando el frio vuelva, desaparecerá y quedará escondido, una vez más, en una triste caja de latón. Pero la calima volverá y las baldosas me recordarán que sigue ahí, fundido en las juntas de mi suelo, ese que pisó.
© Fotografía: The Muka Shop (Tempus fugit)

viernes, 16 de julio de 2010

INTUICIÓN


Me llamo…No importa como me llamo. Llegué a este lugar hace un año. No conocía a nadie, ni  tampoco tenía ningún interés en hacerlo a partir de entonces. Acababa de dejar atrás algunas cosas que me pesaban. Sólo necesitaba reordenar mi vida. Caminaba ligero.
Tropecé con ella, sin quererlo, sin buscarlo, sin esperarlo.
Durante un año estuvimos meciéndonos en las andanadas del querer. Pensé que ahí quería quedarme. Sólo era eso, un pensamiento.
Vuelvo a casa. 

jueves, 15 de julio de 2010

VENTANAS



Sentada en la esquina de la cama, coloca sus medias con cuidado. Dobla la punta del pie y la desliza delicadamente, subiéndola hasta el muslo. La sujeta y suspira. Repite los movimientos.
Por la ventana, apenas cubierta por una cortina inmóvil, se cuela el rumor de una calle sedienta.
La calima se extiende por la habitación devolviéndole un rastro de ausencia. Desierto entre paredes.
El silencio y el calor lo aplastan todo.

martes, 13 de julio de 2010

PECES OKI ON MY MIND (II)


“Joè que rabia”. Empezar escribiendo algo como: “joé que rabia” no parece la mejor manera de comenzar nada. Pero no me viene otra cosa a la cabeza. Se ha desencadenado el jodido pensamiento por un exceso de clarividencia. Dejo de hacer lo que tenía entre manos y empiezo a pensar en mandarle a la mierda. No es realista pero, joé que rabia que da. ¡Otra vez! Se me ha descontrolado la válvula. Como va a ser inevitable y yo no controlo nada, voy se seguir pensando en cómo mandarle a la mierda y en repetir, hasta que me canse, aquello de “joé que rabia”. Un texto feo ¿verdad? Yo también lo creo, pero como este espacio es mío, cuelgo lo que me da la gana y como me da mucha rabia, pués seguiré repitiéndolo hasta que se me pase el mosqueo. "Joé que rabia".
¡Ah! y un: “a la mierda”, si me apuran un poco. 

lunes, 12 de julio de 2010

SREBRENICA (No lo olvidemos y pensemos en lo que estamos haciendo)


Se dice que las personas tenemos poca memoria. Debe ser así. Hace unos quince años, por estas fechas, Europa, el mundo, tuvo motivos más que suficientes para, de nuevo, avergonzarse por el comportamiento de los que directamente cometieron el mayor genocidio tras la Segunda Guerra Mundial y la pasividad del resto que, con su mirar a otro lado permitieron que se produjera, casi con total impunidad, una limpieza étnica. El genocidio de Srebrenica.

En la Guerra de los Balcanes (a no mucho más de dos horas de avión desde España), las Naciones Unidas habían declarado zona segura la región de Srebrenica. Cuatrocientos cascos azules (da igual la nacionalidad) estaban encargados de la protección de aquella “zona segura”.
El ejército serbio de Srpaska, comandado por el genocida Ratko Mladic, junto con los paramilitares “Los escorpiones” seleccionaron, para su exterminio, a más de cuarenta mil ciudadanos bosnios de religión musulmana a los que previamente despojaron de sus pertenencias e identificaciones para, deliberadamente y metódicamente, proceder a su exterminio y dificultar su posterior identificación. En la matanza fueron asesinados civiles y militares, sin distinguir entre adultos y niños. La Comisión Federal de Personas Desaparecidas ha cifrado en 8.373 las personas desaparecidas en aquellos días.

Hoy, cuando han transcurridos quince años de la masacre, se continúa procediendo a la identificación de los cuerpos y restos que se han ido encontrando en las cientos de fosas comunes que siembran la región. Las atrocidades no tuvieron límite.

Europa debe avergonzarse del comportamiento que aquellos días tuvo para con sus vecinos Yugoslavos. No sé cómo los Nebotja, Almas, Mirsad, Adnan, Kemal, que sobrevivieron a la matanza pueden seguir esperando algo de una sociedad que se ha podrido tanto como para permitir que las personas sean masacradas, eliminadas, como lo fueron sus familiares

El mundo se quebró, pero hoy apenas nos acordamos. Alguien me tachará de demagoga, cuando pienso que estamos muy cerca de una situación como aquella, pero tampoco los yugoslavos pensaron, mientras celebraban las Olimpiadas de invierno de Sarajevo en 1984, que la muerte tocaría a su puerta vestida de nacionalismos exacerbados.

Así que si se consideran personas, humanos, por encima de cualquier cosa, piensen en Srebrenica y en que mañana podrían ser ustedes, yo misma, quienes tuviera que correr a refugiarme en una de las llamadas “zonas seguras” y acabar en una fosa común porque un día el mundo decidió mirar a otro lado en defensa de intereses nada humanos.

viernes, 9 de julio de 2010

PARA TODA LA VIDA NO! -Luis Rosales-


He caído tantas veces que el aire es mi maestro;
tengo en la mano el aire que nunca nos olvida,
si nuestro amor fue siempre como una despedida,
cuando todo termine quedará lo más nuestro.

Ya he empezado a morir para aprender a verte
con los ojos cerrados. Así será mejor,
para toda la vida no basta un solo amor,
tal vez el nuestro sea para toda la muerte.




© Fotografía naq

jueves, 8 de julio de 2010

TIC-TAC

 
Ha puesto el cronometro en marcha. Diez minutos, sólo tiene esos. No es demasiado tiempo pero es suficiente. La barbilla reposa sobre la palma de la mano. El codo  apoyado con fuerza sobre la mesa. Las ideas no llegan. Han pasado tres minutos. Tamborilea los dedos mientras se muerde el labio. La mesa está fría. Coloca el dedo índice sobre la letra “E” y la teclea repetidamente.
Una línea de “E” llena toda la pantalla. El cursor parpadea. Ya sabe quién es. Quedan dos minutos y las manos listas sobre el teclado. Por fin.

martes, 6 de julio de 2010

LEYES MUTANTES-SOCIEDAD ALUCINANTE


Desde siempre he escuchado que la sociedad va por delante de las leyes. Es cierto. Un cambio social relevante, unas costumbres y usos nuevos no generan de inmediato un cambio legislativo. Por lo general, éste no llega hasta que ha transcurrido cierto tiempo y normalmente por  la inoperancia de la normativa vigente. 
La sociedad reclama leyes que realmente ordenen, regulen, sancionen, etc., las nuevas realidades sociales. Eso está muy bien pero llega normalmente tarde y con frecuencia se olvida que la norma debe estar al servicio de la sociedad y no al revés.
A la vista de la actividad legislativa de este país, las continúas reformas, adaptaciones, modificaciones, revisiones, etc., de la normativa estatal, autonómica y local, puedo afirmar que algo no se está haciendo bien en este ámbito. 
Las leyes, por la trascendencia que tienen, deben nacer con una cierta vocación de permanencia. El ciudadano tiene que poder conocer exactamente qué es lo que le vincula, le obliga o le beneficia. No olvidemos que la ignoracia de la norma no exime de su cumplimiento (vamos, que no podemos alegar en nuestra defensa que hicimos o dejamos de hacer esto o aquello porque no  lo sabíamos), por tanto, que menos que no se maree al ciudadano con continuas variaciones legales.
El cambio continuado de las normas, las reformas sin fin de textos legales tan importantes como puede ser el Código Penal (el actual data de 1995 y ha sufrido no menos de 20 modificaciones), el Código Civil (Aprobado por R.D. del 24 de julio de 1.889, que ha sufrido bastantes más, cuando lo que debería es aprobar uno nuevo), lo mismo que la ley de Enjuiciamiento Civil, Criminal, etc., sólo nos lleva a la inseguridad jurídica y al disloque legal.
No estoy diciendo que no sea necesario modificar y reformar las leyes que nos competen, sino todo lo contrario. Afirmo que es necesario que las reformas de normas sustanciales, como las indicadas, se hagan bajo el prisma de la operatividad y de la eficacia, no al tun-tun. Lo anterior  requiere que nuestros legisladores tengan, precisamente, capacidad legislativa y técnica. Mucha técnica y mucho sentido común.
Es evidente que el fondo de una norma, su sustancia, está condicionado por diversos aspectos: el primero, el momento político por el que atraviesa un Estado y, por tanto, el color que conforma la cámara legislativa del país en el momento que aquella  norma se aprueba, pero también está condicionado por la tendencia que conforman los miembros de los Tribunales encargados de su interpretación. Ahí es nada.
Sin embargo y pese a que lo anterior es inevitable, no es lo deseable. Las normas tienen que servir para dar cabida a intereses sociales generales y a los de los particulares desde criterios de sana justicia. Eso es lo que importa. Pero como en este país se legisla perdiendo de vista que se hace para sus ciudadanos y lo que importa es que prime uno u otro color, es por lo que contamos con una legislación de dudosa calidad técnica, calidad de fondo y por tanto de eficacia para sus ciudadanos.
Cuando primamos los intereses de determinados grupos por encima del colectivo, cuando se legisla a golpe de prensa y de proximidad de nuevas elecciones, por decir algo, es cuando se cuecen churros incongruentes como los que tenemos que, por desgracia, empujan a tener que realizar profundas modificaciones cada pocos meses.
En definitiva, un baile de leyes. Debido a ello, cabe que un ciudadano cometa una infracción hoy y que cuando definitivamente sea sancionada, conforme a la legislación aplicable al momento de los hechos (salvo efectos retroactivos de la norma), descubra que en el ínterin se han sucedido un buen número de reformas a cual más alucinante. Un caos.
Para ir abriendo boca les anuncio (para lo que no lo sepan) que estos días estamos padeciendo los rigores de la entrada en vigor de una profunda reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil (año 2000) y de la oficina judicial y que, para mayor espanto, ya se ha publicado en el BOE una nueva y profunda reforma del Código Penal que entrará en vigor el próximo mes de diciembre. Ahí es nada, una vez más.
La falta de cualificación de nuestros legisladores es evidente, por no decir que es churrera. Si la cosa sigue así,con estos churros de normas, en dos días la sociedad terminará invocando, para defender sus intereses legales, a los principios generales de la wikipedia y a San Google, que todo lo saben.
Puro desastre.

lunes, 5 de julio de 2010

LOS VENGADORES ANGÉLICOS (Fragmento) -Karen Blixten




"Le parecía a ella como si durante muchos años hubiera llevado una carga invisible, una prenda a la vez pesada y deleitable. Había tenido la custodia de un tesoro. Pertenecía a él, era suyo por derecho, y lo había sido desde el principio mismo de las cosas; y habría preferido morir antes que haberle fallado o traicionado. Armada siempre, vigilante y alerta, había guardado este tesoro para él, detrás de sus ojos modestos y de sus labios cerrados, como detrás de un velo y de un sello. Se había cepillado su precioso cabello y lo había ocultado bajo su sombrero porque era de él. Había preservado su corazón de toda tormenta, crudeza o amargura porque era de él".


domingo, 4 de julio de 2010

CORNAMUSAS


Me tomé un día sabático. Al igual que la tierra se merece un descanso, los humanos también. No dudé un segundo en aprovechar un plan que llevaba semanas durmiendo el sueño de los justos. Me marché con las cuatro cosas que uno necesita para embarcarse, poco cosa. Sólo esperar que el viento sea favorable y te lleve a buen puerto. Tuve suerte, tuvimos suerte. El viento nos acompañó todo el día. Sopló y lo hizo con poderío. Empleé todas mis fuerzas en izar drizas, cazar cabos y fijarlos a las cornamusas. Debía vigilar el viento aparente. A la vuelta, muchísimas horas más tarde, caminaba agotada pero ligera por el pantalán.
Un golpe de mar se llevó por la borda un invisible fardo de mierda. Olvidé atarle una línea de vida, cosas del subconsciente.
Un día afortunado sin duda.

Bobo Stenson Trio - Oleo De Mujer Con Sombrero


© Fotografía naq

sábado, 3 de julio de 2010

ESQUIRLAS



Nada se mueve. Una esquirla blanca descansa sobre el álgido azul. Entorno el cristal. Cierro los ojos intentado dormir. El bochorno lo desdibuja todo, incluso a ti.





© Fotografía naq

jueves, 1 de julio de 2010

ESTULTICIA IMAGINADA


La estupidez humana no tiene límites. Llevo unos días pensando en esta cuestión. Siempre me ha sorprendido la capacidad de las personas para crear mundos imaginarios, paralelos a los que viven. Mundos inciertos, no sólo para ellos mismos (legítima opción, a fin de cuentas con su vida cada uno hace lo que quiere), sino para situar, en esas oníricas recreaciones, a los demás.
Colocar a otro donde más nos gusta, o donde nos puede servir para lo que sea (incluso para hacer de pim-pam-pum), puede tener complicadas consecuencias cuando uno no sabe donde termina el juego y empieza la vida real. Por lo general, el “imaginante” se coloca en un escenario incierto, con lo que sus comportamientos, actuaciones y sensaciones chocan frontalmente con la realidad de los demás, los que circulan fuera del onírico mundo.
La imaginación es poderosa y puede ser traicionera cuando uno se sumerge en ella y no da cabida a nada más que no sea lo imaginado. Pretender que lo imaginado cobre forma para convertirse en el mundo que uno está anhelando, es el paso previo a una frustración desmedida.
Lo anterior no es contradictorio con los sueños de cada uno. Todos los tenemos. Todos imaginamos cosas, yo también. Si no fuera así, la vida, en ocasiones, sería una cruz. Pero huyan de los que por germinación espontánea, con su imaginación, aparcan su vida cierta y real por esa que sólo vive en sus cabezas y huyan, sobre todo, si ustedes se ven mezclados en ella sin comerlo ni beberlo.
Este es un consejo que les entrego gratuitamente, el próximo les cobro.

Marlango - silence (in this area)



© Fotografia naq

HORARIOS NOCTURNOS (Joan Margarit)

 
Acostado a tu lado, oigo los trenes.
Cruzan mi frente sus fugaces luces
rasgando el horror tibio de esta noche.
La pausa de silencio me deja una luz roja,
una nota sobre este pentagrama
de cables y de vías oscuras y brillantes.
Acostado a tu lado,
oigo cómo se alejan con el ruido más triste.
Quizá me he equivocado no subiendo a uno de ellos.
Quizá el último acierto
sea -abrazado a ti-
dejar pasar los trenes en la noche.