jueves, 14 de julio de 2011

QUE ME IMPORTA UN HUEVO (VERSIÓN 2.0)

 

Como no me debo a nadie y tampoco creo que interesen demasiado las cosas que digo, me puedo permitir el lujo de contar lo que me de la gana, sin tener que cogérmela con papel de fumar por si alguien se molesta, o le disgusta lo que digo o dejo de decir.

Por eso, las cosas que escribo, las escribo como quiero y lo hago sobre lo que quiero. En ocasiones lo que explico es real, me ha ocurrido a mí; en otras son cosas que me han contado, que he visto, he oído, he sentido o simplemente me las he inventado. ¿Qué más da? A mí, ésto me entretiene, como a otros les divierte correr por la cinta en un gimnasio, beber cerveza hasta reventar y a otros la papiroflexia. Cada uno con lo suyo.

Algunos de los que se dedican a esto de escribir, vamos los que lo hacen se serio y se supone que se ganan la vida con el sudor de su pluma, nos tienen, a los que hacemos estas cosas, por unos cutres que cuelgan sus historietas mal hilvanadas y mal escritas para exhibir en en público los diarios que de adolescentes escondían bajo la cama (esto no lo digo yo, esto me lo han enviado en un “bonito” correo electrónico). Todas estas disquisiciones, es que me tocan la Marcha Real, es decir, me importan un huevo, me la soplan o, lo que es más rotundo, me las paso por el mismísimo Arco de Triunfo de mi persona. Más que nada porque como he dicho, no es más que un entretenimiento, no tienen ninguna otra finalidad que la del puro divertimento y me sirve, entre otras cosas para practicar mecanografía e incluso, cuando lo hago en un papel cualquiera con mi “roll-pen”, para mejorar la caligrafía que por culpa de la utilización del teclado y del deterioro neuronal ya parece la escritura de un loco.

Así que visto lo visto, yo no obligo a nadie a que lea unas notas que, como digo, no interesan casi a nadie. Leer no es obligatorio, al que lo haga que le sirva de entretenimiento, si de algo le tiene que servir. 


Es muy fácil, al que no le guste que no mire, y por último, al que pasa por esta casa sólo por el gusto de la crítica en algunos mentideros, o para inventar sobre mis estados personales, mis relaciones y tendencias sexuales, sobre el color de mi pelo o sobre si me depilo totalmente el pubis (ya ven que cosas llegan a una) pues que no se apure, que puede dejar de leer porque: digan lo que digan, donde lo digan y a quien se lo digan, me importa un huevo.

Alaska y Dinarama - A quien le importa


(La versión 1.0 corre por este blog, allá por el 26 de noviembre de 2009)