martes, 29 de diciembre de 2009

ANTES DE MORIR PIENSA EN Mí


Se levanta de la cama tambaleándose. Apoya la mano en la pared buscando un punto en el que sostenerse, tiene nublada la vista. Procura caminar poco a poco, casi arrastrando los pies, manteniéndose pegada al suelo en un intento por encontrar la seguridad que ahora no tiene.
Si consigue llegar al baño y refrescarse la cara seguro que podrá controlar la angustia y recobrar el equilibrio perdido. Descansa el peso del cuerpo sobre el marco de la puerta . Dos pasos más y alcanzará el grifo del agua fría. Un poco de agua, un trago de agua y volverá la normalidad. Un chasquido de dedos y el mal sueño en el que se encuentra sumergida, desaparecerá. Se engaña con ello.
Apoya las manos en la loza, está helada, y como si la piel fuera un perfecto hilo conductor, el frio le alcanza el pecho. Se está apagando, ahora ya lo sabe.
Inclina la cabeza cerrando los ojos. Se sujeta fuertemente a la pila, concentrándose en no caer mientras ladea la cabeza, levemente, para ver su último reflejo en el espejo. No quedan más que unos segundos.
Su último pensamiento “él”.