jueves, 3 de septiembre de 2009

FRIVOLIDAD. YO, MI, ME y MIS MEDIAS.


Primera hora de la mañana. Toca ponerse disfraz y OH!!!!!!!!! . EL HORROR. Me quedé, con las manos sujetas a un trozo de licra asedada, mirando con cara de estupor el inmenso agujero, previa autopista A7, en que se han convertido mis medias.
Medias, sí, sí, he dicho medias. Medias pese a los 27º centígrados que hace a esta hora de la mañana, en esta jungla de asfalto.
Y es que, salvo que tengas unos muslos bien moldeados, bronceados y unas pantorrillas bien torneadas, calzarse una falda o un vestido sin las consabidas medias es un atentado a la estética, el estilo, al “glamour y al buen gusto. Por eso, hoy, olvidaremos ese modelito estupendo y nos enfundaremos los consabidos pantalones sin olvidar que como dijo Coco Chanel “la moda pasa pero el estilo es eterno”.