jueves, 8 de abril de 2010

395 DIAS +


Tengo una hora por delante y una incertidumbre. En una hora, sólo en una, las cosas pueden dejar de ser lo que son. Mato estos minutos intentando no pensar en ello. Sin embargo me doy cuenta que, desde que me he levantado, estoy condicionando todos y cada uno de mis movimientos, cada una de las palabras dichas, a ese minuto que está por llegar.
Me paro frente a la maceta. Forma parte del ritual, lo mismo que la foto en el fotomatón de la salida del metro. Veo que el limonero no consigue salir adelante, le quito una  flor seca, dicen que no deben dejarse las flores muertas. Han pasado 395 días desde la última vez que lo vi. No ha conseguido que su tronco pase de ser un mero palillo. Pero sigue allí.
Guardo en el bolsillo, cuatro fotografías tamaño carnet y una flor seca.
Quiero 395 días más.