Un buen puñado de horas bajo el influjo de unos calcetines verdes, unas medias de lunares y el abrasador sol de la primavera postnuclear. Unas cuantas horas presididas por: Un hipopótamo, tres jirafas, seis monos espantosos, cinco zumos de piña, cuatro bolsas de patatas onduladas (nunca sin ondular), dos bolsas de palitos al aceite de oliva, cuatro huevos kinder, dos delfines, tres avestruces, dos bolsas de pipas, un par de cervezas, tres coca-colas zero, un bote de crema solar "Isdin" protección 50, los resguardos de los billetes de avión, cuatro hamburguesas, cuatro helados de vainilla. Algunas carreras, dos rasguños en las rodillas, dos llantos desbordados y mil risas contagiadas. Un autobús, dos cabras, seis conejos y la exclamación permanente de "mamma mia". Y al final, unos calcetines verdes, unas medidas de lunares que duermen en la parte trasera tras descargar mil amores antes del adiós. Estoy muerta pero, sin duda, volvería a repetirlo. Al final...
Ay. eso va por el pobre Jambo, fijo. Le pago igual el toner, eh?
ResponderEliminarNo, no Berenguer, su Jambo está a buen recaudo y no dude que duerme caliente todas las noches. Entrañable el bueno de Jambo, vamos bien, vamos bien... Ves, era necesario completo y quemar el toner :)
ResponderEliminarQue tampoco pasaba nada si no había feeling, eh. Que el Jambo es muy suyo. Que me está costando horrores encontrarle novia editorial (los editores me han dicho cosas muy variadas. Desde el "prueba a cambiar la medicación" hasta el "tas tonto, nen", pasando por el "no se adapta a nuestro estilo" de toda la vida.
ResponderEliminarEn fin, me alegro de que le haya caido bien, que ya es mucho!
Mil besos y uno más, guapísima.
No lo digo porqué sí. No hago cumplidos porque sí. Editor? Mañana te hago una propuesta.
ResponderEliminarCuando miro las huellas, no sé si era un pato solitario o dos.
ResponderEliminarLo del esfuerzo algunas veces deprime.
Un beso.
Son de gaviota, esas enanitas. Esforzarse por nada, cuando no lleva a nada, ni personalmente compensa, sí que deprime. Es lo que tiene el dedicar tiempo a lo que, por lo que sea, no merece la pena. Por cierto, recibido por el otro lado, y se agradece, mucho. Bss
ResponderEliminarparece que la gaviota se cansó también de esfuerzos sin recompensa, de sostener un interés baldío. por eso, quizás, se fue volando.
ResponderEliminarPosiblemente Raul, que tengas un buen día.
ResponderEliminar